Saturday, April 27, 2013
Presentación de "Pensamiento a debate" por Pablo Kraudy
Presentación de
Pensamiento a Debate, de Aurora Suárez y Freddy Quezada. Biblioteca del Banco
Central de Nicaragua, 19 de abril de 2013
Por Pablo Kraudy
Cuando me planteé cómo presentar este nuevo libro de
Freddy Quezada y Aurora Suárez, cuyo título ha de parecernos sumamente
sugerente, Pensamiento a debate, vino
a mi memoria –paradójico a lo mejor, pues pudiera considerarse todo lo opuesto
a lo sugerente de dicho título– un poema breve de José Coronel Urtecho al que
en ocasiones aludo en las aulas de clase para referirme a la actitud que aún suele
adoptarse, particularmente entre los jóvenes, ante las construcciones
intelectuales de diversas índole. El poema de Coronel, “Nota en un libro de
historia” (1964), dice así:
Mientras hojeo historiadores y
tomo notas
un pajarito canta entre las hojas
de una rama
y su canto un
silbido, tal vez una llamada
me saca de la Historia.
Para entonces ya habían visto luz pública dos tomos de
sus Reflexiones sobre la historia de
Nicaragua (De Gainza a Somoza), y el tercero (subtitulado a modo de
ampliación del anterior: II B – Explicaciones y revisiones) aparecería en 1967.
Seguramente esos versos reflejan una vivencia real de
quien, esencialmente poeta, se ocupaba en discernir y hacer inteligible el
sentido de nuestra historia. Pero no sólo poeta, también un nicaragüense que
nos coloca en perspectiva, como rasgo idiosincrático, cierta propensión a la
sensibilidad estética, ante la insuficiencia en el orden de la actitud
teorética y el pensamiento crítico.
Pues bien, a qué obedeció esa evocación suscitada por
el reciente libro de Suarez y Quezada. Si fuese tomada la alusión de modo
literal, se extraería sin duda una conclusión negativa, cuando en verdad no
estaba respondiendo a ella. Sería como tener la sospecha de que el libro de nuestros
amigos podría caer en manos de un lector que, iniciado en su lectura, terminase
abandonándola por otros deleites. En una ocasión Cortázar aludió haber
experimentado también situaciones semejantes.
Dando por sentado lo deseable que sería que todo libro
encontrase siempre su apropiado lector, permítaseme dos acotaciones breves a
dicha evocación, una por el lado del lector, y una por lado del creador.
En primer lugar, por el lado del lector, situados en
nuestro medio en donde es bien sabido que la lectura no logra niveles óptimos
en cantidad y calidad, representa un desafío personal tomar un libro entre las
manos y no dejarlo hasta llegar a la última página. Tal desafío se acreciente
de repente cuando escuchamos entre jóvenes frases como “pensar da dolor de
cabeza”, justificando rehuir a esa dimensión de su ser y colocándonos en la
perspectiva inversa de la comprensión moderna del hombre y del intelectual que
critican Suarez y Quezada. “La cultura moderna –dice María Zambrano– fue
arrojando de sí al ser total del hombre, cuidándose sólo de su pensamiento”.
Un libro como el que esta tarde nos da cita, en el
que, los autores lo advierten, hallaremos luces y sombras en el estilo y las
proposiciones, hay que leerlo pensando, superando uno y otro extremo, sobre
todo por que trae consigo un emplazamiento al que sólo de modo personal se
puede responder, pues es el emplazamiento que encarna nuestra propia integridad
como personas, como cuerpos pensantes.
Valga recordar la acepción aristotélica del ser humano
como animal racional, de la que en la historia tradicional del pensamiento se
ha tendido a destacar la nota que diferencia al ser humano de los animales, la
nota de racionalidad, abstrayéndola de la cara a la que esta irremediablemente
unida en el concepto del estagirita, la nota de animalidad, de corporeidad, sin
la cual no tendría existencia.
Por otra parte, del lado del creador –ambos autores–,
la reiteración de estar ya en tiempo los creadores nicaragüense para enfrentar
retos de mayor alcance en sus temas y métodos de elaboración intelectual, más
allá de los indudables logros en las obras de ficción y los estudios
contextuales.
Pues bien, con este libro, afirmaba Freddy en cierta
ocasión que conversamos, vendrían a poner cierre a su ocupación en el tema del
pensamiento, constituyendo así una trilogía formada por Pensamiento contemporáneo, Debates
contemporáneos, y ahora Pensamiento a
debate, libros titulados casi a modo de juego o ejercicio silogístico, en
donde los dos primeros funcionan como premisas, para mediante el último deducir
una conclusión.
Un título sugerente, decíamos, en tanto que contiene
en sí mismo un contenido y una incitación. Su contenido, la dupla
pensamiento/pensador, particularmente la idea del pensamiento separado de los
cuerpos –y temas a este conexos–, respecto del cual debemos tener en mente los
planteamientos expuestos por los autores como los cuestionados por ellos, en lo
que, en sus palabras, es una “iniciativa de debatir sobre algo que pocas veces
se ha sometido a interrogatorio tan profundo como los que él somete a sus
objetos” (13); y una incitación, no por el ejercicio de debatiente en que los
autores confrontan otros puntos de vistas, sino por el hecho mismo de que sus
proposiciones y valoraciones, que pueden parecer al lector controversiales y discutibles,
de lo cual los autores están conscientes y lo muestran al calificar la obra de
“libro bonzo (…que) se pega fuego a sí mismo” (13), invitan sin embargo a tomar
parte, tal vez silenciosa, del debate.
Se trata de un libro que a sí mismo se
presenta, tanto por cuanto las motivaciones de los autores como por su
contenido y su composición. Al lector le será fácilmente observable la
incidencia de las nuevas tecnologías en la estructuración, formal y eidética,
de las argumentaciones.
La cuestión abordada podemos sintetizarla con palabras
de los autores a como sigue: “La verdadera batalla de todos los tiempos ha
sido, pues, entre el pensamiento y los cuerpos. Hasta hoy, ha triunfado aquel
sobre éstos. El pensar separado, por fuera y encima de los cuerpos, es un
invento de las religiones, refinado por la filosofía, la ciencia y la
tecnología” (18). Reto actual es el paso o regreso del pensamiento a su propio
asiento, “de la episteme a la sabiduría;
de la unión del mensaje al mensajero; del reintegro de la razón a los cuerpos” (83),
en cuya dirección han avanzado filósofos y pensadores de la india,
particularmente Osho, Jiddu Krishnamurti y U. G. Krishnamurti, decisivos en las
reflexiones que Suarez y Quezada nos presentan, y a quienes integran en el que
denominan Paradigma 82.
Durante la modernidad, este proceso atraviesa al menos
tres etapas: la primera comprende el dominio del pensamiento eurocéntrico, desde
Descartes hasta la época actual, en donde la fractura ontológica del ser humano
que adquirió ciudadanía desde el pensamiento griego, persiste y profundiza.
Refiriéndose a ello, María Zambrano decía: “La
filosofía, por su parte, no ha tomado tradicionalmente en consideración al
cuerpo; sólo inevitablemente cuando se ha tratado de definir al hombre,
entonces sí, ya no era posible eludir el hecho de que el hombre sea un ser
corpóreo. Más aún esto no ha sido siempre así. Filosofías ha habido que no lo
mencionaron siquiera, como si lo ´humano´ fuese una especie de razón descarnada”.
Durante esta época el pensamiento se comprende como
solución. “Las premisas, fundamentos, procedimientos, fines y, en general, toda
la lógica del conocimiento moderno –afirmas los autores–, reside en resolver
problemas. Pensador que no resuelve problemas, pensador que no sirve.
Pensamiento que empieza a dar más problemas de los que remedia, pensamiento que
no sirve”. Y más adelante agregan: “Desde la linealidad de la ciencia
newtoniana de la primera hora, no hemos podido desprendernos de la idea … que
saber una cosa es la mitad de su solución y que la otra mitad, correrá a cargo
de aplicar la ciencia pura a una técnica, o a una práctica que deberá ajustarse
al canon causal” (62).
La segunda, etapa del descentramiento de
eurocentrismo, con los decoloniales y el pensamiento queer, que pese a la crítica de la modernidad occidental, pese a
haber situado el pensamiento como un problema, termina atrapada en la
comprensión del pensamiento como solución;
La tercera, corresponde al grupo de pensadores hindúes
con los que los autores se identifican, entre quienes “el pensamiento será
señalado como problema” y no como solución, y “los pensadores, como
separaciones del mismo fenómeno, serán el objeto” (39). De ahí una paradoja: la
necesidad de reintegrar lo que hemos vivido en la ilusión de hallarse separado,
y consecuentemente, “reintegrar lo que nunca ha estado separado” por ser
términos inseparables de una misma realidad (45).
“Hasta hoy
dominó el ´pensar es desprenderse´ descartiano –concluyen los autores–. De lo
que se trata de aquí en adelante es de ´desprenderse del pensar´”.
“Cuando el pensador reconozca que los demás piensan
tanto como él, se reconciliará con la gente y desaparecerá”. (77)
Friday, April 12, 2013
El vulgarcito de siempre
EL NICA VULGARCITO DE SIEMPRE
Un nica o una nica vulgarcito/a varían su vocabulario.
1-Por decir: “No puedo asegurarle que va a ser posible”.
El nica vulgarcito dice: ¡Que no entendés hijueputa, que no se
puede!
2- Por decir: “No veo motivo para que usted se preocupe”.
El nica vulgarcito dice:
¡De toda mierda hacés un escándalo!
¡De toda mierda hacés un escándalo!
3- Por decir: “Yo no he estado participando de ese proyecto”.
El nica vulgarcito dice:
¡Pero qué hijueputa tengo que ver yo con esa mierda!
¡Pero qué hijueputa tengo que ver yo con esa mierda!
4- Por decir: “Debemos mejorar nuestra comunicación interna”.
El nica vulgarcito dice:
¡Es
que estos hijueputas no me dicen ni verga!
5- Por decir: “Él no
está familiarizado con el tema”.
El nica vulgarcito dice:
¡Este hijueputa no sabe ni qué
mierda está hablando!
6- Por decir: ”Disculpen. Si no
entendieron los puntos, es que no me expliqué bien”.
El nica vulgarcito dice:
¡Ustedes sí que son unos grandes
caballos!
7- Por
decir:”Finalmente a ella le reconocieron su capacidad y su competencia”.
El nica vulgarcito dice:
¡Claro, como se lo prestó al
jefe...!
8- Por decir: ”A pesar de los esfuerzos, los índices de productividad muestran una
caída sensible”.
El nica vulgarcito dice:
¡Semejante turqueada y para ni
verga hicimos esta mierda!
9- Por decir:
”Creo que no vamos a alcanzar las metas deseadas”.
El nica vulgarcito dice:
¡Ahora nos van a mandar a todos
a la verga!
10-Por decir: “Disculpe, si
me hubiese consultado, yo podría haber alertado sobre la falla”.
El nica vulgarcito dice:
¡Yo sabía que esa mierda no iba a servir!
¡Yo sabía que esa mierda no iba a servir!
11-Por decir: ”Perdone,
pero se nota que ésta no es su especialidad ni su área de experiencia,
¿verdad?.
El nica vulgarcito dice:
¡Mejor callate hijueputa. No ves
que la estás cagando toda!
12-Por decir: ”El
caballero dice que sí, que tiene esa experiencia”.
El nica vulgarcito dice:
¡Se las da de la mamacita de
Tarzán el hijueputa.
13-Por decir: “Ella
maneja información privilegiada”.
El nica vulgarcito dice:
¡Lógico...cómo no se iba a dar
cuenta, si es la queridita del jefe!
14-Por decir: “Esperamos que este cambio tenga éxito
El nica vulgarcito dice:
¡Me corto un güevo, si esta
mierda no sale bien!
15-Por decir: “Perdón
señor, pero exigimos seriedad en las decisiones”.
El nica vulgarcito dice:
¡Y es que este hijueputa cree
que estamos jugando!
16- Por decir: “Usted no estaba debidamente autorizado”.
El nica vulgarcito dice:
Y quien hijueputa le dio
permiso?
Thursday, January 10, 2013
Sunday, November 04, 2012
Trayectorias del cuerpo
TRAYECTORIAS DEL CUERPO
Adriana Guzmán
Siempre en el centro de la
experiencia, en la construcción de toda cultura, el cuerpo ha sido punto
constante de observación y reflexión, aunque la forma en la que se le ha interpretado,
y por ende construido y vivido, ha variado tanto como las culturas que se han
sucedido en el tiempo y el espacio. Para dar cabal cuenta de las trayectorias
del cuerpo deben observarse tanto las conceptualizaciones del mismo –pues el
cuerpo, por supuesto, es también lo que de él se ha dicho y se diga--, como la
historia del propio cuerpo, construida en buena medida a partir de lo anterior.
Desafortunadamente en estos momentos no hay tiempo para dar cuenta de lo
segundo, la historia del cuerpo, aunque bien puede comprenderse a partir de los
cambios en las conceptualizaciones y por lo tanto estudios del mismo, que es de
lo que principalmente se hablará en estos momentos.
Es posible rastrear ciertos
puntos clave que han sido centrales en la comprensión del cuerpo en un muy
largo trecho de la historia del llamado occidente. Fraguado en un proceso de
larga data, y quizá siempre motivado por lo inevitable de la experiencia de lo
que, sin problematizar demasiado puede llamarse lo material e inmaterial, el
interior y el exterior; la comprensión del cuerpo todavía dominante en la
actualidad se inicia con el resquebrajamiento de la unidad del sujeto, una
dicotomización dada ya sea en términos metafísicos (que va desde la Antigüedad
con el platonismo, se robustece en el Medievo sobre todo a partir de la
consolidación del cristianismo y se refina durante el
Renacimiento) o gnoseológicos
(principalmente establecidos a partir del racionalismo cartesiano) que entiende
al sujeto disociado en distintas entidades llamadas alma, espíritu, mente y
cuerpo. Es a partir de esta fragmentación del sujeto que el estudio de sus
distintas entidades, que también han sido comprendidas de distintas maneras, ha
quedado a cargo de diferentes disciplinas:
• El estudio de los avatares del
alma ha estado en manos principalmente de la religión, que para las sociedades
llamadas occidentales ha sido básicamente la cristiana.
• Dentro de las humanidades,
distintas disciplinas; especialmente la filosofía, la fenomenología, el
psicoanálisis, la antropología y las artes, dentro de estas últimas, particularmente
aquellas que trabajan directamente con el cuerpo como la danza, la plástica, el
teatro y el cine, sin omitir la influencia de la literatura; se han centrado en
el desarrollo de lo que compete a la mente y el espíritu.
• Y el cuerpo ha sido estudiado
por las ciencias duras, principalmente la medicina y se ha convertido,
literalmente, en objeto buscando en él sus estructuras, sistemas y las relaciones
entre ambos.
Pero se ha llegado a un punto en
el que resulta inviable comprender la complejidad del sujeto dividiéndolo en
entidades y se ha procedido en la ruta inversa, es decir, se ha vuelto a
observar al sujeto en unidad --holísticamente dirán algunos-- tratando de dar
cuenta de qué manera los distintos tipos de experiencia repercuten en la unidad
del sujeto, construyéndose entonces al cuerpo como objeto de estudio.
Algunos de los aspectos más
relevantes que influyeron en este giro de ruta iniciado en el siglo XIX, son
los siguientes:
1) La crisis total de la sociedad
cuya cúspide se encuentra en la modernidad en la cual la política ha pasado de
un debate de posturas ideológicas, políticas, socioeconómicas, a un debate por
la supervivencia misma del individuo, la especie y el planeta; por supuesto,
también en medio de riñas ideológicas, políticas y socioeconómicas.
2) La secularización de la
sociedad, proceso en el cual el rechazo y la restricción al deseo ya no
constituye un tema central dentro de una cultura predominantemente religiosa enjaezada
en la sobrevivencia de la familia y de la propiedad. La secularización del cuerpo
vuelve en todo más eficaz y fluida la mercantilización y el comercialismo.
3) Las modificaciones en la
medicina moderna que elevan a una significación peculiar la cuestión de la
corporificación. Además, tiene lugar el desarrollo de la medicina alternativa
que ha propiciado una problematización sobre la relación entre el cuerpo/sujeto
y el dolor, el envejecimiento y la supervivencia.
4) Los discursos de género que han
sometido a examen crítico la noción de que biología es igual a destino.
5) La presencia de otras culturas
que tienen distintas e incluso antagónicas visiones sobre el cuerpo y el
sujeto.
6) Nuevas conceptualizaciones del
cuerpo que modifican incluso la inmediatez de la experiencia, de manera
privilegiada en dos ámbitos:
a) el arte, desde la búsqueda por
representar con exactitud la anatomía y la gestualidad iniciada en el
Renacimiento, pasando por el cuerpo-objeto moderno, lugar de la transgresión,
hasta el cuerpo-objeto posmoderno del body
art.
b) El incremento cada vez mayor del consumismo
y la publicidad moderna organizados básicamente alrededor del cuerpo: su
reproducción, su representación y sus procesos. El cuerpo es convertido en
mercancía y pasa a ser el medio primordial para la manufactura y distribución
de bienes.
Tomando
en cuenta lo anterior, puede trazarse la ruta de las disciplinas que desde la
comprensión del sujeto como unidad, han construido al cuerpo como objeto de
estudio. En términos generales las premisas y autores que sentaron las bases y modificaron
las visiones e investigaciones sobre cuerpo son:
Dentro
de la psicología y el psicoanálisis las propuestas determinantes para la construcción
del cuerpo como objeto de estudio han sido de:
Freud:
Principalmente sus planteamientos con respecto a que el yo es en la medida en
que está encarnado; que las alteraciones psíquico emotivas repercuten en el funcionamiento
del cuerpo y viceversa y la comprensión de que en el hombre hay una dualidad
fundamental de pulsiones opuestas que se ponen en juego a partir de la energía
libidinal del cuerpo.
Wallon:
quien desarrolla su teoría a partir de la comprensión de la existencia de la consciencia
del propio cuerpo.
Reich:
que construye la teoría orgásmica del cuerpo.
Marcuse:
quien postula la reivindicación de la presencia de Eros a propósito de la importancia
dada por Freud a la pulsión de muerte.
Lacan:
quien establece que los registros de constitución del sujeto –real, imaginario
y simbólico— se anclan en el cuerpo.
La
construcción de teorías como la de la Gestalt, el método Feldenkrais, la
eutonia entre otras.
A
partir de lo anterior, lo estudios señeros que ya han partido de la concepción del
cuerpo como objeto de estudio son los siguientes:
Paul
Schilder (1994) y Michel Bernard (1994): quienes elaboran el concepto de esquema
corporal entendido como el mapa tridimensional que cada quien construye de la
vivencia de la estructura anatomofisiológica en movimiento.
Francoise
Dolto (1986): quien elabora el concepto de imagen corporal que es la
propiopercepción,
percepción y exteropercepción del cuerpo propio en vinculación con la
percepción del cuerpo de los otros que se encuentra anclada en el esquema corporal.
Piera
Aulagnier (y Luis Hornstein, 1994): quien desarrolla una psicología del cuerpo fenomenológico
Aida
Aisenson (1981): que elabora la psicología del cuerpo vivido.
Alexander
Lowen (2001): quien desarrolla la lógica de la dinámica física que construye al
cuerpo y que es reconocible a partir de la postura corporal.
Psicología-Medicina:
Estudios sobre psicomaticidad de Groddeck, Parcheminey,
Seguin,
Halliday.
Pedagogía:
Jean Piaget: quien se centra en la adquisición de conocimiento en los niños y
elabora la teoría del organismo cognoscente.
Filosofía:
Fenomenología:
Gabriel Marcel (apud Gallagher, 1968): quien establece la comprensión del
cuerpo vivido.
Maurice
Merleau-Ponty (2000): quien desarrolla la noción de cuerpo sentiente o cuerpo como
percepción.
Jean-Paul
Sartre (1972): quien establece las tres dimensiones ontológicas de la corporeidad:
el cuerpo en sí, que retoma al cuerpo vivido de Marcel; el cuerpo para sí, que
retoma el cuerpo sentiente de Merleau-Ponty, cuerpo percibido que también depende
de la percepción que el otro tenga de uno; y el cuerpo existente para sí que se
construye a partir de la comprensión de que se existe en la medida en que se
existe para otro que me interpreta.
Dentro
del arte, rápidamente pueden mencionarse a:
Antonin
Artaud: y su propuesta del Living Theatre y teatro de la crueldad.
Eugenio
Barba, Grotowski y Stanislavski: y su compleja elaboración teórica y práctica de
la creación de personajes.
Barrault
y Marcel Marceau: quienes llevaron a cabo una auténtica renovación de la mímica
yendo más allá de los cánones clásicos de la pantomima.
Maurice
Béjart, Isadora Duncan y Martha Graham: quienes guiados por la liberación de la
expresión corporal rompieron con las restricciones del ballet y construyeron la
danza moderna y la contemporánea
Stelarc,
Gina Pane, Orlan: quienes realizan una combinación de artes plásticas con artes
escénicas, se postulan como performanceros asumiendo al cuerpo como campo de
batalla y lugar de las inscripciones haciendo del propio cuerpo y sus
sustancias – la sangre principalmente-- la materia prima de creación de sus obras.
Sade,
Maso, Miller, Klossowski, Le Clézio: quienes se concentraron en la exaltación
del erotismo, comprendido de distintas maneras, desde la literatura.
Sociología-Antropología
Marcel
Jousse (1974): quien observa la importancia de la mimesis gestual como formade
aprehensión de sí y del mundo primaria y fundamental.
Marcel
Mauss (1936): quien observa la importancia de las técnicas corporales construidas
culturalmente.
André
Leroi-Gourhan (1971, 1988 y 1989): quien desarrolla una compleja comprensión de
la gestualidad así como reconstrucción de códigos gestuales.
Bryan
Turner (1989): quien trabaja la comprensión y construcción del cuerpo como objeto
de estudio.
Mary
Douglas (1973), Alfredo López Austin (1996), Jacques Gallinier (1990) entre otros:
que investigan el cuerpo simbólico y los simbolismos del cuerpo.
Con un
lugar privilegiado, Lévi-Strauss: quien postula la unidad entre ser y pensamiento,
percepción e intelección, estructuras y actualizaciones de las mismas y, por lo
tanto, establece que la dicotomía entre naturaleza y cultura es únicamente de orden
metodológico.
Semiótica
Dentro
de esta disciplina existen dos grandes propuestas centradas en el estudio del cuerpo:
la de Greimas y la de Fontanille.
Greimas
(Greimas, Algirdas J. Y Jacques Fontanille, 1994) retoma la idea de cuerpo sentiente,
cuerpo como percepción de Merleau- Ponty a partir de lo cual busca los fundamentos
sensibles de la semiosis bajo el principio de la protensividad fórica, es
decir, que todo acto consciente tiene una vertiente protensiva que remite fundamentalmente
a la sensación y a la percepción. Bajo esta lógica señala que en la captación
del mundo, captación de cualidades sensibles, tanto la intelección como la percepción
están presentes.
Por su
parte, Jacques Fontanille (2000) retoma el principio de protensividad fórica a partir
de lo cual construye su propuesta que entiende al cuerpo soma y sema, es decir el
cuerpo como cuerpo propio (SI) que puede pensarse como contenido y continente y
el cuerpo carne (YO) que se entiende como materialidad y volumen.
También
debe mencionarse la propuesta de Jean-Claude Coquet que si bien se centra en la
semiótica literaria es también una teoría semiótica del sujeto realizado a
partir de la teoría de la enunciación de Benveniste combinada con la propuesta
de cuerpo sentiente de Merleau-Ponty.
Las
temáticas que principalmente se han desarrollado desde la semiótica tomando como
eje central al cuerpo, algunas de las cuales son desarrolladas a partir de las
de Greimas o Fontanille, son la estética (Parret, Eco, Marrone), tanto
independientemente como en vinculación con lo visual, que a su vez da cuenta
tanto de las artes plásticas como de la publicidad (Jean-Marie Floch, Paolo
Fabri, Michele Coquet); el teatro (Fontanille) y la moda (Barthes).
Cabe
señalar que a partir de las investigaciones de semiótica del cuerpo, las posiciones
del significado (“cualidad mental”) y el significante (“cualidad sensible”) se han
modificado ya que se entiende que es el cuerpo el lugar de la semiosis.
Con
bases asentadas por dichas escuelas y autores, aparecen investigaciones que
entrelazan propuestas:
Norbert
Elias (1985, 1994) [Historia y antropología] observa el recorrido histórico y
la construcción de actitudes cotidianas en torno al cuerpo y experiencias
contundentes como la muerte.
Michel
Foucault (1966, 1992, 1999, 2000) [Filosofía, historia y antropología]: usos y abusos
del cuerpo y del poder ejercido mediante, contra y sobre él; la conformación de
la corporeidad y de la sexualidad.
Mark
Johnson (1991) [Ciencias cognitivas]: la importancia de las estructuras
corpóreas en la actividad mental.
Peter
Brown (1993) [Historia y antropología]: la influencia del cuerpo en la
construcción de una religión y sus doctrinas.
Richard
Sennet (1997) [Historia, arquitectura y filosofía]: la influencia del cuerpo y
su comprensión en los usos urbanos y el desarrollo de la arquitectura.
Georges
Vigarello (1991) [Historia y antropología]: distintos tratamientos dados al cuerpo
a partir de patrones estéticos y cómo el cuerpo se altera a partir de éstos.
Philippe
Ariès y Georges Duby (directores, 2003) [Historia y antropología]: distintas formas
en las que el cuerpo se ha experimentado en la vida privada a lo largo de la historia
de occidente.
Michel
Feher (compilador, 1992) y Alain Corbin, Jean-Jacques Courtine y Georges
Vigarello
(directores, 2006), [Historia, filosofía y antropología] el cuerpo desde la
ética, la estética, las artes escénicas, la escatología y las representaciones
plásticas.
Shigeisha
Kuriyama (2005) [Medicina, historia y antropología]: las distintas visiones del
cuerpo y por ende de la medicina en oriente y occidente.
Georges
Bataille (1997, 2005) [Filosofía, estética y antropología]: el cuerpo y el ambiguo
y misterioso ámbito de lo erótico.
Jean-Luc
Nancy (2000) [Filosofía] el cuerpo como texto ex – crito.
Michel
Onfray (2000) [Filosofía] trabaja una novedosa propuesta sobre filosofía y psicología
de las pasiones y la presencia del cuerpo en ellas.
Victor
Turner (1983) [Dramaturgia y antropología]: antropología de la experiencia en
la cual el cuerpo y las significaciones dadas al mismo son fundamentales en la construcción
de toda cultura.
David
Le Breton (1995, 2002, 2007) [Antropología] y sus propedéuticos estudios sobre la
condición del cuerpo en la actualidad.
Francisco
Varela (1992) [Ciencias cognitivas) el cuerpo en la construcción de la experiencia
humana.
Y los
mencionados trabajos de Greimas y Fontanille (1994) y de Fontanille (2000) sobre
la construcción de su propuesta de soma y sema.
Los
anteriores trabajos son aquellos que han resultado fundamentales en los actuales
estudios sobre cuerpo; la mayoría por la trascendencia de sus planteamientos aunque
hay algunos que han sido conocidos por su difusión, lo que no necesariamente indica
una extrema calidad; sin embargo, son los autores a los que normalmente se acude.
Recientemente
y cada vez con mayor presencia, los estudios sobre cuerpo se han multiplicado,
aunque no precisamente en México, de tal suerte que ahora hay diversas
investigaciones ya sea sobre el propio cuerpo o bien en vinculación con otras temáticas
como sexualidad, erotismo, artes plásticas, gestualidad, cosmovisiones, imaginarios,
experiencias de éxtasis, posthumanismo, performance, violencia, género, cine,
danza, por mencionar algunos.
Conclusión
A manera de conclusión general de
este recorrido puede señalarse que a partir de las propuestas anteriores es
posible establecer las siguientes premisas fundamentales que aparecen en la
mayoría de los estudios actuales sobre cuerpo:
• El cuerpo es la posibilidad de
existencia del ser y el lugar de la experiencia.
• El cuerpo es una construcción.
• El cuerpo es una entidad única
en la que el sujeto cognoscente y el objeto conocido se funden: el cuerpo se
piensa a sí mismo.
• El cuerpo propio se construye
siempre e inevitablemente en correspondencia con el cuerpo de los otros.
• El cuerpo –el propio y el otro—
jamás pueden dejar de estar presentes en la experiencia, en la construcción del
propio cuerpo, del cuerpo de los demás y del mundo.
• Todo estudio del cuerpo debe
tomar en cuenta, necesaria e inequívocamente, las distintas formas en las que
se da la experiencia del mismo; como quiera que se le llamen de acuerdo a la
elaboración de cada propuesta teórica: de lo material y de lo inmaterial; del
interior –lo de adentro, la propiopercepción, la senestesia— y lo exterior –lo de afuera, la percepción de sí en su
exterior y la percepción del exterior que llega hacia sí, la forma en lo
exterior determina la propiopercepción y cómo ésta aprehende lo exterior--; o
entendidos como contenido y continente.
• En todo proceso de reflexión
–significado, comprensión y razón— las estructuras corpóreas son fundamentales
por lo que no puede continuarse con la disociación entre mente, alma, espíritu
y cuerpo.
• Si bien no existe sujeto sin
cuerpo, ni cuerpo sin sujeto, debe considerase la especificidad del cuerpo como
objeto de estudio dado que tiene particularidades que no pueden ser abordadas
si se le toma como sinónimo de persona: no es lo mismo hablar de la experiencia
del sujeto que de la experiencia del cuerpo del sujeto.
• No es posible comprender al
cuerpo sin tener en cuenta al sujeto, la experiencia y la cultura, lo cual es
otra manera de decir que la red de significaciones producidas y puestas por el
sujeto en sí, en el cuerpo y en el mundo, forman parte de la construcción de
todos los cuerpos. En este sentido, todo estudio sobre el cuerpo es una
semiótica del cuerpo.
Bibliografía:
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psicología del cuerpo vivido, Fondo de
Cultura
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Ariés,
Philippe y Georges Duby (directores), Historia
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Bataille,
Georges, Las lagrimas de Eros,
Tusquets, Barcelona, 1997. ------, El erotismo, Tusquets, México, 2005.
Bernard,
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1994.
Brown,
Peter, El cuerpo y la sociedad. Los
cristianos y la renuncia sexual, Muchnik Editores, Barcelona, 1993.
Corbin,
Alain, Jean-Jacques Courtine y Georges Vigarello (directores), Histoire du
Corps. 3 tomos,
Éditions du Seuil, Paris, 2006.
Dolto,
Françoise, La imagen inconsciente del
cuerpo, Paidós, Barcelona, 1986.
Dorra,
Raúl, La casa y el caracol. (Para una
semiótica del cuerpo), BUAP/Plaza y
Valdés,
México, 2005.
Douglas,
Mary, Pureza y peligro, Siglo XXI,
Madrid, 1973.
Elias,
Norbert, La solitudine del morente,
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CUCUSI (Cuerpo, Cultura y Significación)
Escuela
Nacional de
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e Historia de México
ariatnamun@hotmail.com
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