ULITEO LA PAGINA DE "NADIE" (ULISES) Y DE "TODOS" (PROTEO)

Tuesday, July 07, 2009

NUEVO LIBRO DE AURORA SUAREZ Y FREDDY QUEZADA

EL DEBATE CONTEMPORANEO

(Portada eléctrónica)


Presento, en nombre de ambos autores, un libro, de dos (el otro es sobre la juventud), que Aurora y yo, tenemos en caja desde hace rato. El libro está todavía bajo revisión, pero no puede esperar más una circulación, aunque sea electrónica, porque algunas ideas están envejeciendo. Todos los artículos de esta obra, que pueden ver en PDF, presionando en el link de los nombres que encabezan las fotos, aparecieron originalmente en el periódico de la UPOLI El Acontecer. Muchos están editados y tienen las referencias de donde fueron tomados, por si alguien desea profundizar e ir a las fuentes. Al final de la introducción, incluso, figura una matriz que contiene los vínculos en una sola tabla que les podría brindar un panorama más amplio. Saludos y esperamos les ayude para orientarse en el mundo de las ideas.


Motivos para cantar en el bicentenario de la patria

Presento dos colaboraciones que me ha hecho llegar, con su gentileza y amistad de siempre, el profesor Carlos Schulmaister. Disfruten.

Motivos para cantar en el bicentenario

por Carlos SCHULMAISTER

Argentina

Toda manifestación o expresión artística o estética de carácter colectivo que no vive por sí misma sino mediante resurrecciones rituales no prueba solamente una crisis estética sino fundamentalmente la crisis ética de sus fundamentos.

Cincuenta años atrás la infancia estaba poblada de canciones. Uno andaba por las calles de la vida cantando, tarareando y silbando a toda hora. Los altoparlantes de las propaladoras en las plazas pueblerinas se hacían eco de las grandes radios de Buenos Aires difundiendo los temas del hit parade, y en los kioscos se vendían los cancioneros de todos los géneros musicales para satisfacción del niño, la dama y el caballero.

Aquellas viejas canciones tenían melodías agradables y pegadizas, lo cual las hacía fácilmente recordables. Hoy, en cambio, todo es distinto. ¿Quién se atreverá a silbar o tararear un rap u otros géneros musicales percusivos o con sonidos informes de fondo sobre los que se agrega la voz humana a grito pelado?

No caben dudas acerca de la decadencia de muchas estéticas actuales, pero como el gusto musical es algo subjetivo cada uno habrá de excitarse con el propio y no con el del otro. Y lo mismo vale para el baile, por ejemplo para el hip hop.

Ni siquiera en la emblemáticamente tanguera Buenos Aires se podrá hallar hoy, año 2009, alguien entonando o silbando no digo un tango… pues ni siquiera un jingle o una copla futbolera. Cantar, silbar, tararear, ya no son actos personales espontáneos ni tienen la significación para nuestras vidas que tuvieron en el pasado. Hasta sus complejas funciones sociales se han degradado para ser producidos con objetivos mercantilizados o politizados.

Otras formas del canto están en retirada o ya no están: son los himnos, las m
archas y las canciones patrióticas escolares, especialmente en los llamados “actos patrios”. Las disposiciones oficiales de antaño prohibían explícitamente que en ellos se utilizaran discos con versiones cantadas: sólo se permitían las versiones instrumentales pues estaba claro que eran los presentes quienes debían cantar, y sin “muletas”... En cambio hoy ya no se canta: se hace como que sí, pero se escucha una versión grabada, sin la cual el bochorno resultante sería ignominioso.

Durante más de un siglo el canto patrio fue un canto ritualizado, asociado a una concepción metafísica e irracional de la Patria y del patriotismo que sólo en la última década ha comenzado a revisarse aunque sin intervención de las autoridades educativas. Hoy el rito continúa pero como macchietta, pleno de indiferencia intelectual y emocional por parte de alumnos y docentes.

Si la fe en la Patria ha disminuido (por lo menos en esa concepción pa
ternalista) también la Fe religiosa lo ha hecho paralelamente, como lo prueba la agonía del canto en la misa de la Iglesia Católica, tanto como se han extinguido las procesiones en las que los fieles también cantaban.

Como sabemos y recordamos, los cantos sagrados, guerreros y cívicos, todos cantos regimentados, han estado siempre impuestos verticalmente mediante didáctica de machaque, y así han llegado al presente, cargados de formalidades externas, acompañados de una inmensa oquedad en los corazones y las mentes de los asistentes, que en todo caso son meros participantes pasivos.


Tampoco las canciones populares y folclóricas son necesariamente frutos espontáneos y genuinos de la mentada libre creatividad popular, ya que a menudo han sido instituidos por tiranías, dictaduras y populismos, además de los omnipresentes mass media; aún -y sobre todo- en naciones supuestamente soberanas, donde en realidad el único soberano es el plato de lentejas, por más reflejos modernizantes por aquí y por allá para consumo de esclavos y clientes.

O sea que un pueblo que canta no siempre será un pueblo feliz, como sostenía San Agustín. Los esclavos de la antigüedad cantaban hasta cuando eran azotados en sus inhumanos trabajos.

A menudo -y mucho más actualmente- el canto, el baile y otras formas de la
expresividad en general han sido catárticos pero no liberadores o generadores de autoconciencia y autonomía personales, como resultado de metodologías de inducción colectiva por parte de quienes dan a la gente pan y circo, choripán y espectáculos, para que “estalle la alegría”.

¿Será por eso que el canto colectivo en público ya se ha perdido entre nosotros, siendo reemplazado por la mera escucha, mediada por la radio, el televisor, el CD o el DVD? ¿Será porque no somos felices? Si el canto personal es expresión de alegría, ¿será que nos faltan motivos para estar alegres tanto como estados de bien estar?

Recordemos que nuestros dolores colectivos suelen enmascararse tras aquellas inducciones de “alegría”, “emoción” y “fe” mediáticas, administrativas, protocolares y ritualizadas a que antes me referí. Entonces, ¿qué hacer con ellas sabiendo que además de ilegítimas son narcóticas, obligatorias y persuasivas?

Más aún, ¿qué deberían hacer los docentes en las escuelas y en las clases de música?: ¿ser fieles ejecutores de los designios oficiales? Si lo hicieran anularían el valor intrínseco de la dimensión expresiva de los seres humanos, y anularían la libertad que le es consustancial; ni más ni menos que lo que ha sucedido hasta ahora.

Una alternativa sería el rompimiento de cadenas, pero no com
o es habitual en el sistema educativo -para caer en el nihilismo conceptual-, sino para crear espacios de libertad creadora. Tarea educativa que, obviamente, no será administrativa, pasiva, ni gatopardista, y que requiere debates, fines, estudios y formas serios y profundos.

Pero esto último se relaciona con toda la realidad. He aquí, pues, por qué -pese a lo que generalmente se cree- el canto, la música, la danza, no son temas menores de la vida social y cultural.

Balance y proyección de la

representación de la Patria

Por Carlos Schulmaister

En Argentina, y en general en Hispanoamérica, la construcción del sentimiento y la representación de la patria tuvo gestación popular prácticamente desde los orígenes del poblamiento hispano, llegando a picos de entusiasta realización durante las décadas que duró la revolución continental de Mayo. Sin embargo, apenas concluida ésta, en las nuevas patrias se fue produciendo la desnaturalización de su verdadero significado, la distorsión de su simbolismo, especialmente su carácter popular y multicultural, y la desaparición de su fondo ético político.


Ello fue posible a través de los procesos de instrumentación y mistificación llevados a cabo por la incipiente oligarquía terrateniente, sietemesina que renunció a desarrollarse completamente como clase, y que eligió un atajo con miras a la consolidación del sistema político, económico y social que a través de su articulación privilegiada con los centros de poder mundial la tendría como beneficiaria excluyente de dicha relación.


No obstante, aquí como en casi todo el subcontinente fragmentado desde entonces, aquella anterior intuición de patria, es decir, de nación y pueblo unido, de pueblo en marcha hacia logros colectivos mayores en un marco de paz e igualdad social, tendrá esporádicas resurrecciones y luchas contra los proyectos de dominación, de explotación social y de entrega del patrimonio nacional. En todas partes surgieron profetas y caudillos malogrados que comprendieron la impostura que encierra la concepción oligárquica y paternalista de la patria, lo mismo que su astuta creación que es “el ser nacional” concebido como ente metafísico.


La siembra de la semilla en campo hostil no permite su crecimiento fuerte y rápido. El crecimiento de las verdades colectivas con las que se identificaran las mayorías populares, es decir, de la conciencia histórica, social y política popular, fue lento y doloroso, sin embargo, pese a la extraordinaria variedad y magnitud de medios y técnicas implementadas en su contra nunca pudieron ser definitivamente destruidas.


Así, poco a poco, en las patrias chicas sus pueblos comenzaron a enfrentar a los modelos semicoloniales. En esa vertiente resucitó por momentos la utopía de la patria grande acompañada de disímiles procesos de impugnación a las falsas versiones historiográficas oficiales de cada país. La conciencia nacional y popular llevó a los pueblos a intentar construir formas sociales más justas e igualitarias y en esos duros trabajos los símbolos viejos fueron resignificados, no destruidos. Pero como la mayoría de los sucesivos intentos fracasaron, la recolonización cultural, económica y política los atrapó nuevamente sometiéndolos a un proceso mundial de creciente descapitalización material y espiritual, y consiguientemente de sus soberanías.


En este contexto, la patria, tal como ha sido oficialmente considerada y enseñada con didáctica de catecismo por la historia oficial, y por las misas sin fe representadas por la liturgia vacía de los actos patrios escolares, es hoy una noción reificada, con un falso sentido congelado en el tiempo.
¿Qué duda cabe que ni aquel viejo “nacionalismo escolar” cuidadosamente diseñado e implementado por el Consejo Nacional de Educación a partir de 1880, ni la exaltación de los símbolos patrios, ni los actos patrios de la escuela argentina, ni el servicio militar obligatorio convirtieron a las numerosas generaciones de argentinos de los últimos cien años en el reaseguro para la consecución del demorado destino soñado? Más allá del constante anuncio en los sucesivos discursos del poder oligárquico de su inminente realización, lo incontrastable es que ni la unidad de los argentinos ni tampoco una de sus parcialidades ha logrado convertir en efectiva realidad los sueños y las utopías colectivas heredadas y continuadas a lo largo de las generaciones.
La mayoría de los argentinos han pasado por la escuela pública y por el servicio militar obligatorio, instituciones ambas que debían formarnos en el patriotismo, pese a lo cual el secular “desencuentro” entre los hermanos no sólo no se revirtió sino que se consolidó reproduciendo nuestras contradicciones estructurales en lo político, económico, social y cultural.


Precisamente hoy, en el marco de la globalización, los mitos de antaño a los que iba asociada la idea de patria desde el Poder, ya están muertos y por eso el “culto a la patria” ha devenido en necrolatría.


Hasta ahora los actos patrios han sido, dentro del establishment, celebraciones del cumpleaños o conmemoraciones de la muerte de algunos muertos ilustres, con una liturgia otrora muy rigurosa pero actualmente en vías de extinción. Pero por ese medio los nobles fantasmas no se enteran ni se presentan, ni obran beneficios para nosotros, ni renace la patria, y lo que es más importante todavía: no se vivifica el patriotismo en su verdadero sentido, es decir, como relación de amor al prójimo (o sea, al próximo) y compromiso de acción de cara al presente y al futuro; y no como mera adhesión a una u otra vertiente política y social de la historia o de la historiografía argentina.


Aquella vieja representación de la patria de los orígenes, simbolizada en los sectores sociales bajos y mayoritarios, con sus notas de unidad nacional y popular, portadores de sueños, de ideales, de abnegación, de solidaridad, de espíritu de lucha y de sacrificio, esa patria auténtica sin doblez, la mataron una y mil veces en el corazón y en la memoria de los argentinos, y de los latinoamericanos, y cada vez que renacía la volvían a matar.


¿Ha muerto la patria? Ni ha muerto ni sigue viva. No se trata de que la “patria ya no es lo que era” sino que lo que se ha dado en llamar patria con carácter oficial no es lo que debió haber sido para alcanzar la felicidad de los argentinos en su conjunto. La verdadera patria argentina está soterrada, en estado vegetativo, esperando nuevamente asomar a la luz para alcanzar la plenitud. Por eso la patria sigue siendo algo a crear, pues no renace por sí sola si no cae en tierra fértil y se le prodigan amorosos cuidados. Y como toda creación, es algo nuevo que nos está aguardando a los contemporáneos de todas las edades. Por lo tanto hay que volver a crear la patria, y no “refundarla”, por el riesgo asociado y tentador de relanzar la anterior, y porque huele mucho a “restauración”.


La opción no es crear otra patria mística para representar a los pobres o a una nación de pobres. Esa es una nueva versión del mismo círculo tramposo de la idea de patria como dogma indiscutible que requiere y sólo permite patriotas pasivos intelectualmente pero con las manos crispadas. Y menos aun restaurar la patria oligárquica. La patria no se restaura; sólo se restauran las cosas viejas que aun restauradas siguen siendo viejas. Tampoco se la adora como algo divino. Se la construye comunitariamente desde el trabajo creativo y el esfuerzo justamente remunerado, se la ama desde la solidaridad, se la cuida desde la responsabilidad, se la defiende desde la participación, se la vive en plenitud desde la justicia, la libertad y la igualdad, se la disfruta desde la paz y se la mantiene siempre nueva y joven desde las utopías del corazón y el cerebro.


A un lustro del Bicentenario vemos que argentinos y latinoamericanos llevamos un atraso de dos siglos en la construcción de aquel anhelado, posible, y hasta hoy incierto sueño compartido de grandeza inicial. Por eso debemos volver a crear la patria. Una patria nueva para todos y en la que todos nos reflejemos, y no sólo las dos parcialidades clásicas ni otras eventuales o nuevas; en el presente y de cara al porvenir, donde la memoria no sea lastre ni restauración de ninguna vertiente, ni una nueva apuesta a la cultura de la muerte. Una patria nueva en cada patria chica y todas juntas en una patria nueva indoamericana y ésta proyectada con sentido universalista en el mundo.

Friday, July 03, 2009

Dictaduras democráticas en América Latina


¿MAS SENCILLO? SOLO ESTO, TOMADO DE EL ALACRAN No. 351

Friday, June 19, 2009

La publicidad y los intelectuales

47 segundos de demostración

Por Freddy Quezada

1. La publicidad no tiene filosofía, pero con la llegada de la noosfera, o lecturas del deseo en términos de poder, como esa que hace Santiago Castro Gómez (2008) y sus amigos para Colombia, atribuyéndole a la idea un valor absoluto, hegeliano, como adelanto del deseo a la realidad, es posible que la decolonialidad, y su rama foucaultiana, termine siendo la episteme de la publicidad.

2. He visto este tentación (la de acordarle a las ideas un poder que no me atrevo a asegurar que tengan) en los trabajos de Judith Butler, con sus concepciones del lenguaje performativo.

3. Sitúan al pensamiento (y los efectos de verdad que logra) por encima de todo condicionamiento material (eso hacen los decoloniales, cuando distinguen "colonialidad" de "colonización", por ejemplo), haciéndolo la fuente de todos los males y de las soluciones (cuando se imponga el pensamiento de ellos). Jerarquizan una diferencia, la misma que condenan, pero esta vez a favor de los intelectuales y de la materia prima de todos: el pensamiento. Pero este es precisamente el quid del asunto. El pensamiento no es la solución de nada, sino el problema de todo. El pensamiento es la materia prima de los pensadores, como si ellos fueran los únicos en ejercerlo. El verdadero punto cero de todo discurso no es un lugar, sino un agente: los intelectuales. Es de recibo agradecerles que hayan traído a la agenda de la discusión tal tema, donde es fuerte Krishnamurti: el pensamiento es memoria, pasado, dualismo.

4. Mientras los intelectuales se sentían cortesanos del poder, eran gramscianos. Ahora, arrojados de él, son foucaultianos (me incluyo). Allá eran apologistas y prodigaban consejos a un poder que no los solicitaba y que terminaban dispensándolos a unas masas semiletradas. Aquí somos críticos, en nuestra derrota, atribuyéndole a nuestro oficio (crear ideas) un poder del que carecen y que ha terminado por reducirnos a "expertos" de 5 minutos en la televisión para explicar los problemas del mundo. Hemos terminado por hacer creer que describir es explicar y mirar, informarse. En el corrimiento regresivo de papeles, la información ha terminado por ocupar el viejo lugar de la educación y todos nos enteramos de lo que pasa en el mundo, hoy, a través del espectáculo.

5. ¿No será todo esto el sueño de los intelectuales que están en retirada ante la tiranía del formato audiovisual? Creer que las ideas se imponen en virtud de sí mismas a todo a su alrededor ¿Un regreso al Hegel más idealista por encima y desde atrás de un Marx más apropiado? ¿No hubiese sido mejor empujar hacia otras direcciones? Qué sé yo, por ejemplo, hacia la anulación de los deseos (Buda); hacia su pateadura violenta (Cioran); hacia el juego de respeto y rupturas de reglas (Wittgenstein) o hacia el anarquismo epistémico (Feyerabend). (Las principales obras de tales autores las pueden encontrar en Libros Gratis)



6. La publicidad es la misma utopía emancipadora de siempre, pero hoy como una longaniza dividida en chorizos/spots de 1 minuto cada uno. Son los mismos sueños modernos, sólo que discontinuos y en cápsulas cerradas. La magia de la publicidad, como la del cine, consiste en llamarnos a complicidad, por medio de la mirada, con el deseo de ser bien engañados y reconocer la belleza, cuando alabamos la estafa. Soñar no cuesta nada, en efecto, pero hacerlo es lo más caro que hay y alguien tiene que pagar el precio.

BIBLIOGRAFIA

Castro-Gómez, S (2008) "Señales en el cielo, espejos en la tierra: la exhibición del centenario y los laberintos de la interpelación" en Genealogías de la Colombianidad. Pensar. Bogotá. págs: 222-253.

7. Vean 47 segundos de publicidad perfecta aquí. Tal vez Castro Gómez se anima a decir que así serán las mujeres del futuro.



Videos tu.tv

Wednesday, June 17, 2009

Caracterizaciones canallas de Artemio Cruz

CARACTERIZACIONES DE
ARTEMIO CRUZ SOBRE INTELECTUALES DE NICARAGUA

Presento a continuación unas viejas caracterizaciones de Artemio Cruz que las tomé de su sitio en Marcaacme. Me limité a obtener las fotos de INTERNET y ponerlas en un tambor discrecional de imágenes y a suprimir, por respeto a su memoria, los comentarios sobre los intelectuales ya fallecidos como Alvaro Urtecho y Raúl Orozco. Disfruten.

Vean más caracterizaciones en la pestaña interactiva, enviadas por colaboradores anónimos. En MARCAACME, la fuente original de donde tomé este trabajo, también tiene muchas reacciones que pueden apreciar

Monday, June 15, 2009

Aforismos de Freddy Quezada

AFORISMOS VIEJOS

Friday, June 05, 2009

El Descentramiento de las Humanidades

Ponencia leída el 5 de junio del 2009 en homenaje al 3er. Aniversario de la Facultad de Humanidades y Ciencias Jurídicas de la UNAN-Managua

LA COMUNICACIÓN Y LA DESCENTRALIZACION DE LAS HUMANIDADES CLASICAS

Por Freddy Quezada

1. Las Humanidades clásicas que conocemos en todas las universidades occidentales parten de la recuperación de las tradiciones grecolatinas de la Alta Media que hará suya la célebre expresión de Protágoras, curiosamente el formidable adversario de Platón, que sustituirá al teocentrismo cristiano: “El hombre es la medida de todas la cosas.”


2. Al retomar tal idea de la sofística griega, el eje de este Renacimiento empezó a girar, y no ha dejado de hacerlo, alrededor de dos ejes: la promesa de salvación y la acción para lograrlo. Salvarse primero en la polis griega y la civitas romana; a continuación en el cielo judeocristiano; luego en la utopía renancentista y, ya por último, a través de un tiempo lineal, llamando progreso y revolución a un ascenso donde se auto-situaban a la cabeza las metrópolis más colonizadoras.


3. Lo que llama a la lucidez en cada época, es el desencanto (que procede por derrumbes sucesivos de certezas hasta suspenderse a sí mismo en una especie de epojé) de la mayoría de la gente con tales promesas y la desconfianza en una acción, usualmente coronable en un despotismo, por parte de unos liderazgos que reclaman su recompensa a una Historia a la que aseguran haber servido en virtud de conocerle sus secretos. Secretos cuyos éxitos, asistidos casi siempre de sacerdotes y sus sucesores, los intelectuales, han sido atribuir sentido al dolor humano para redimirlo después y construir reglas (a veces llamadas “democracia”, a veces “socialismo”) para repartir justicia ante los responsables de tales sufrimientos, castigando a los enemigos y absolviéndose a sí mismos en virtud de un deber, formal o histórico, cumplido.


4. El juego de “reglas”, que consistirá en romperlas, pasará a llamarse “política” y, para aquellos casos en que los infractores sean atrapados por otros jugadores iguales a ellos, “justicia”.


5. Poco se sabe que la tradición griega le llega a sus propios herederos, las tribus bárbaras post-romanas, a través de los invasores árabes que se instalan durante 800 años en la península ibérica y fundan las primeras universidades desde las que trasmitirán este conocimiento (el Aristóteles que se conoce será el “Aristóteles negro” de Avicenas y Averroes) a la par de sus propios conocimientos y de otros, como los hindúes, egipcios y judíos (estos últimos sustituirán a la decadencia romana por su versión cristiana), que se dice guardaba la biblioteca de Alejandría.


6. Las Humanidades son el punto de partida de Europa para ponerse a prueba ella misma, durante el descubrimiento, la conquista y colonización de América y otros continentes. Esta idea de superioridad de las humanidades europeas, debida al éxito de sus conquistas, trascenderá su provincialismo y le hará creer que tiene una vocación universal. Pondrán a prueba tal imagen de sí mismos, la revolución haitiana ejecutada casi al mismo tiempo que la francesa de 1789; la descolonización de una gran parte de países árabes y africanos emancipados en nombre de los valores de sus colonizadores, y la revolución boliviana de 1952, efectuada por dirigentes mineros indígenas en nombre de un marxismo occidental, al revés de la revolución china, sociedad de tradiciones confucianas y taoistas, donde triunfó un marxismo de "margarina", como le llamaban sus críticos, que al final se combinó con el mercado.


7. Lo que funda el humanismo eurocentrado serán dos vertientes fecundas para ellos y nocivas en parte para las sociedades que colonizarán. Por un lado, el arte que parte de la religión cristiana y se combinará con la nueva cosmovisión grecolatina; y la ciencia que se subdividirá a su vez en dos grandes vertientes: la filosófica y la científica propiamente dicha que, de nuevo, a su vez, se subdividirá en paradigmas y técnicas. La primer bisagra la constituirá Bartolomé de las Casas (el teólogo y el humanista), la segunda, Leonardo Da Vinci (el artista y el científico), la tercera, Descartes (el filósofo y el metodólogo) y la última, Galileo (el científico y el técnico).


8. Todas estas corrientes que madurarán durante la colonización de América y de otros continentes, serán de recibo imponer en la alta educación criolla a las capas letradas de las colonias (pequeñas en número pero significativas en peso) y subalternizarán a las otras culturas inferiorizadas por ellos, aún cuando fueren proferidas por sectores mestizos e incluso “indios” cooptados. Esta desigualdad que aún persiste, se transformó de colonizador-colonizado a letrado-iletrado, en donde el segundo término de la ecuación siempre han sido mayoría.


9. Esta es la historia, pues, de nuestro Humanismo, un Humanismo no tan propio, en efecto, sino más bien extraño; un poco de aquí, pero también de allá; de Europa sobre todo, pero también de la América criolla y mestiza (soñando con ser como ella), pero no aborigen ni afrodescendiente.


10. Todo paradigma que se tiene por “puro” se pone a prueba en los límites, en los márgenes y en las fronteras. Ahí donde el emisor cree que llega la tiranía de su mensaje, el receptor en condiciones de subalternidad, lo hibridiza. A tal conclusión, se pudo llegar por las nuevas tecnologías de la comunicación que hicieron de las fronteras, uno de los puntos fundamentales de sus agendas, a través de las migraciones: todo empezó a hibridarse, a hacerse nómada, a borrar dualidades de todo tipo. El mundo empezó a ser super-mestizo y super-mulato dentro de un eurocentrismo en crisis y un pensamiento de fronteras fecundo.


11. Entendámonos bien: la hibridez (o el supermestizaje como prefiero llamarlo) no es una virtud que tenga propiedades mágicas, como una vez la imaginó Vasconcelos, sino una necesidad, de grado o por fuerza, en la que, de modo desigual, participamos todos. Algunos le llaman a este curioso nuevo humanismo “glocalización”, otros “hibridez” y, unos más, “pensamiento de fronteras”. Le debemos, para bien o para mal, a los medios de comunicación, he aquí el hilo oculto, ese acercamiento, a veces obsceno, entre todas las culturas, sin ignorar el peso y despotismo de la occidental, en el que se han enterado de un modo secreto y humillante, que ninguna ha sido pura.


12. Asistimos ahora a unas humanidades híbridas, donde no sólo nos beneficiamos de las lecciones de Erasmo de Rotterdam, de Grocio, de Vico y Maquiavelo, en una linealidad eurocéntrica, sino también de Nicarao, Moctezuma, Poma de Ayala, Tupac Amaru, Toussaint L‘ Ouverture y, más allá aún, de Krishna, Buda, Mahoma, Lao Tsé y Confucio, donde a nadie de ellos se le sitúe por encima de los demás, sino en un juego de combinaciones que son la fuente también de los “otros y otras” que, de todos modos, siempre hemos sido nosotros y nosotras.

Thursday, June 04, 2009

El papel de los blogs electrónicos

EL PAPEL DE LOS BLOGS ELECTRONICOS


Por Freddy Quezada y Emila Persola

Introducción

Si nos hubiesen exigido seudónimos para presentar estas notas, le sugerí a mi coautor que eligiésemos el de Papá Gepetto para mí, y el de Pinoccio pare él. Para mí porque soy un anciano en medio de tantos jóvenes "blogueros" y supongo que de Pinoccio para Emila, dentro de la tradición de ese niño electrónico de Spielberg en "Inteligencia Artificial" que vive soñando con encontrar su identidad y reconocerse "real".

Hablaré por mí, esperando que Pinoccio incorpore su propia experiencia de cuya veracidad nos enteraremos, si no le crece la nariz.

Desde que colgué mi web site (por cortesía de Geocities) formalmente desde septiembre de 1997 (a propósito ya está cerrando cuentas), siempre me pregunté por el retorno de las reacciones de los lectores que, para la época, las venía obteniendo a cuenta gotas a través de e-mails. Me pregunté por el mecanismo y, ya tarde empecé a descubrirlo.


INTERACTIVIDAD

La llegada de los blogs (por cortesía de Blogger) me brindó la oportunidad de contar con el recurso sin mayores complicaciones, porque ya venía como parte del paquete con las demás facilidades de fotos, videos, animaciones gifs, widgets y gadgets de todo tipo que traía la oferta. Trasladé todo mi equipaje. Y empecé a experimentar por cuenta propia y con la ayuda de amigos para presentar un look más audiovisual y animado. Me estaba rindiendo, yo, un viejo heredero del mundo de Gutenberg (donde la lectura en sí misma es virtuosa y la imagen superficial), al mundo de Mac Luhan (donde la imagen es virtuosa en sí misma y la lectura aburrida). Por supuesto que el papel de los intelectuales (algo que me viene obsesionando desde hace rato) cambia de un mundo a otro, perdiendo peso en el audiovisual, donde se le interpela ya sólo como experto y se le encadena a la imagen; mientras en el primero, son ellos quienes se auxilian de ilustraciones audiovisuales que las supeditan a sus explicaciones. Han pasado de ser los tiranos en el mundo del emisor, a ser cortesanos, y muchas veces mendigos, en el mundo de las audiencias. De cualquier modo, comprendo la importancia de los receptores y su derecho a reaccionar dijeran lo que dijeran a favor o en contra de uno.

Los blogs tienen retorno a través de las pestañas interactivas, de la mensajería instantánea, de su colocación en comunidades virtuales (como hifi, facebook, etc) y estas características los hacen superiores a las viejas páginas web. Poder reaccionar hacia el emisor ha sido siempre el viejo sueño de los teóricos de la recepción y reactuar a su vez con el replicante, no sólo un placer, sino también un ejercicio mental en el uso de los archivos (que ordenan, definen y jerarquizan identidades, diferencias y subjetividades en función de la episteme del archivador), su poder de registro y elasticidad. Primer virtud clara que miré.

HIBRIDEZ FECUNDA


Las misiones y los formatos de los medios de comunicación clásicos se combinan en los blogs de un modo fascinante. Educar, informar y entretener, junto a los formatos audiovisuales y escriturarios, obtienen su máxima potencia en las comunidades virtuales y en los blogs con los recursos que facilita para conjugarlos todos en una especie de amalgama alucinante. Que uno lleve el acento o no, depende en mucho de los usuarios. Por ejemplo, hay blogs académicos, otros que parecen más bien diarios de quinceañeras, así como surrealistas o informativos, hay muchos mordisqueados, otros abandonados a la mitad de su hechura, unos más, travestidos con la elección de otro diseño, tomado del menú de enlatados que ofrecen las firmas, etc. Los blogs se parecen mucho a sus dueños, como ciertos perros que vemos con sus amos en las calles y que pareciesen sus espejos. La fecundidad de la hibridez, una especie de contrasentido, porque no puede ser reproducible la esterilidad, se refiere a una suerte de juego creativo con las combinaciones donde, si asumimos que el otro o la otra lo hace igual, con los mismos recursos y el mismo gigantesco archivo, concluiremos en la paradoja que todos somos una sola persona, bajo la ilusión que bailamos con otros/as, hasta que nos despertamos y acabamos el juego de la diferencia, como Brahman, en la tradición hindú. Este atributo de los blogs es el lugar más creativo y el nido donde se pueden incubar monstruos y bellezas. Esta expresión me recuerda ese aforismo que dice que todas las artes han generado bellezas, sólo el arte de gobernar ha creado monstruos. Ahora podemos decir que los blogs pueden crear a los dos, sin desgarramientos ni dualismos excluyentes.

Ensayando con los recursos técnicos de los blogs (que reúne en su seno todas las propiedades de la radio, la prensa escrita y la televisión en un sólo lugar), sobre la marcha me enteré de la increíble potencialidad de romper formatos, normas y reglas (respetadas “afuera”) y combinarlas a discreción, voluntad e interés del emisor que dispara desde los blogs. Por ejemplo, la clásica discusión entre la alta cultura, la popular (Vargas Llosa acaba de enterarse que la gente leía más a Corín Tellado que a él) y la de masas (un profesor a mi lado en este justo momento, me pregunta si el jazz clásico de Parker, Basie, Fitzgerald, Ellington y Amstrong que escucho, no es la música de “El Pájaro Loco”, “Bosko” y ”Buddy”, viejos dibujos animados ), se puede mezclar de manera surrealista y creadora en los blogs. Ya lo están haciendo de todos modos algunos pioneros con el infoentretenimiento, el eduentretenimiento, la eduinformación. O las típicas misiones de los medios (educar, entretener e informar) que se pueden retorcer y conjugar a capricho. Segundo mérito que creo que vale la pena considerar.

EMPODERAMIENTO


Los medios clásicos son sin retorno. Los surveys y raitings son los que marcan y regulan las opiniones del receptor, cuyos resultados hacen tomar decisiones a los emisores. Dentro del medio tradicional mismo, tal vez la réplica se observe en el uso del teléfono, en la radio y la televisión en los programas en vivo, o en el buzón de los lectores en las secciones de los diarios. Este tipo de interacción controlable desde el emisor en el mejor de los casos (ellos deciden quienes salen al aire o qué quejas de lectores pueden ser publicadas), sólo llega a la participación, pero jamás al control y al empoderamiento que pueden efectuar los blogs individuales, en redes entre sí o anidados en la comunidades virtuales. La situación ya se parece a lo que propuso Ken Wilber sobre las cadenas holónicas, donde los tramos superiores son más complejos, no en virtud de ninguna diferencia ni cualidad, sino de agregar más complejidades en jerarquías anidadas, como les llama. Algo así, como decir que nuestros sistemas biológicos están constituidos por órganos que, a su vez, son agregaciones de células y estas de moléculas que, a su vez, lo son de átomos, a su vez de partículas subatómicas, etc. Cada eslabón es una complejidad dentro de otra mayor. No se puede ignorar sin embargo el uso de los filtros y la restricción a las reacciones de los replicantes anónimos, pero su uso puede hacer caer las reacciones. En los diarios hemos visto esto.

Por último, la dificultad, pero también la impaciencia de ver publicados mis trabajos en los medios tradicionales, en particular en la sección literaria o de opinión de los diarios de gran tiraje, me llevó a creer en el alcance que tenían los blogs anidados ya en las comunidades virtuales que venían ganando popularidad en las redes, como Facebook y otras. El impacto grande de estos circuitos me hizo creer en cierto poder y rivalidad menor con los grandes medios (quienes ya usan también estos mecanismos para ganar más audiencias) y las redes en que pueden generar opinión, anularla o proponer otras. Tercera ventaja de la que puede uno servirse.


ADVERTENCIA:LA EXTERIORIDAD DE LAS REDES ELECTRONICAS


Contradictoriamente todo lo que he dicho hasta aquí, no es para señalar lo fascinante de los blogs, que sí lo son, sino lo peligroso. Los blogs son el brazo hasta hoy más elástico y versátil, destronable mañana de seguro por otro más complejo, de ese monstruoso archivo que es la INTERNET en su conjunto y de esa memoria impresionante que son sus motores de búsquedas. Las preguntas son las siguientes: ¿Las nuevas batallas serán por el control de los archivos? ¿vale la pena mantener la exterioridad del hecho, del dato, de la información, de la imagen, del suceso, en una palabra? ¿Vale la pena proteger el suceso de su captura por los archivos, para usarlas como arma de las nuevas tribus del silencio, contra ellos? ¿Se pueden separar la memoria de los cuerpos? Si ya tenemos un aparato que recuerde por nosotros, qué hacemos con nuestros cuerpos mientras tanto? En Matrix, los cuerpos estaban atados a una cama, todavía nosotros lo estamos a una silla o, si tenemos una black berry, podemos movernos de un lado a otro. ¿Disfrutar de cuerpos solos, será la nueva misión, parecida a esa consigna goliárdica de mis tiempos estudiantiles: A gozar a gozar que el mundo se va a acabar?