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Saturday, April 27, 2013

Presentación de "Pensamiento a debate" por Pablo Kraudy

Presentación de Pensamiento a Debate, de Aurora Suárez y Freddy Quezada. Biblioteca del Banco Central de Nicaragua, 19 de abril de 2013

Por Pablo Kraudy


Cuando me planteé cómo presentar este nuevo libro de Freddy Quezada y Aurora Suárez, cuyo título ha de parecernos sumamente sugerente, Pensamiento a debate, vino a mi memoria –paradójico a lo mejor, pues pudiera considerarse todo lo opuesto a lo sugerente de dicho título– un poema breve de José Coronel Urtecho al que en ocasiones aludo en las aulas de clase para referirme a la actitud que aún suele adoptarse, particularmente entre los jóvenes, ante las construcciones intelectuales de diversas índole. El poema de Coronel, “Nota en un libro de historia” (1964), dice así:

Mientras hojeo historiadores y tomo notas
un pajarito canta entre las hojas de una rama
y su canto un silbido, tal vez una llamada 
me saca de la Historia.

Para entonces ya habían visto luz pública dos tomos de sus Reflexiones sobre la historia de Nicaragua (De Gainza a Somoza), y el tercero (subtitulado a modo de ampliación del anterior: II B – Explicaciones y revisiones) aparecería en 1967.

Seguramente esos versos reflejan una vivencia real de quien, esencialmente poeta, se ocupaba en discernir y hacer inteligible el sentido de nuestra historia. Pero no sólo poeta, también un nicaragüense que nos coloca en perspectiva, como rasgo idiosincrático, cierta propensión a la sensibilidad estética, ante la insuficiencia en el orden de la actitud teorética y el pensamiento crítico.
Pues bien, a qué obedeció esa evocación suscitada por el reciente libro de Suarez y Quezada. Si fuese tomada la alusión de modo literal, se extraería sin duda una conclusión negativa, cuando en verdad no estaba respondiendo a ella. Sería como tener la sospecha de que el libro de nuestros amigos podría caer en manos de un lector que, iniciado en su lectura, terminase abandonándola por otros deleites. En una ocasión Cortázar aludió haber experimentado también situaciones semejantes.
Dando por sentado lo deseable que sería que todo libro encontrase siempre su apropiado lector, permítaseme dos acotaciones breves a dicha evocación, una por el lado del lector, y una por lado del creador.
En primer lugar, por el lado del lector, situados en nuestro medio en donde es bien sabido que la lectura no logra niveles óptimos en cantidad y calidad, representa un desafío personal tomar un libro entre las manos y no dejarlo hasta llegar a la última página. Tal desafío se acreciente de repente cuando escuchamos entre jóvenes frases como “pensar da dolor de cabeza”, justificando rehuir a esa dimensión de su ser y colocándonos en la perspectiva inversa de la comprensión moderna del hombre y del intelectual que critican Suarez y Quezada. “La cultura moderna –dice María Zambrano– fue arrojando de sí al ser total del hombre, cuidándose sólo de su pensamiento”.
Un libro como el que esta tarde nos da cita, en el que, los autores lo advierten, hallaremos luces y sombras en el estilo y las proposiciones, hay que leerlo pensando, superando uno y otro extremo, sobre todo por que trae consigo un emplazamiento al que sólo de modo personal se puede responder, pues es el emplazamiento que encarna nuestra propia integridad como personas, como cuerpos pensantes.
Valga recordar la acepción aristotélica del ser humano como animal racional, de la que en la historia tradicional del pensamiento se ha tendido a destacar la nota que diferencia al ser humano de los animales, la nota de racionalidad, abstrayéndola de la cara a la que esta irremediablemente unida en el concepto del estagirita, la nota de animalidad, de corporeidad, sin la cual no tendría existencia.   
Por otra parte, del lado del creador –ambos autores–, la reiteración de estar ya en tiempo los creadores nicaragüense para enfrentar retos de mayor alcance en sus temas y métodos de elaboración intelectual, más allá de los indudables logros en las obras de ficción y los estudios contextuales.    
Pues bien, con este libro, afirmaba Freddy en cierta ocasión que conversamos, vendrían a poner cierre a su ocupación en el tema del pensamiento, constituyendo así una trilogía formada por Pensamiento contemporáneo, Debates contemporáneos, y ahora Pensamiento a debate, libros titulados casi a modo de juego o ejercicio silogístico, en donde los dos primeros funcionan como premisas, para mediante el último deducir una conclusión.
Un título sugerente, decíamos, en tanto que contiene en sí mismo un contenido y una incitación. Su contenido, la dupla pensamiento/pensador, particularmente la idea del pensamiento separado de los cuerpos –y temas a este conexos–, respecto del cual debemos tener en mente los planteamientos expuestos por los autores como los cuestionados por ellos, en lo que, en sus palabras, es una “iniciativa de debatir sobre algo que pocas veces se ha sometido a interrogatorio tan profundo como los que él somete a sus objetos” (13); y una incitación, no por el ejercicio de debatiente en que los autores confrontan otros puntos de vistas, sino por el hecho mismo de que sus proposiciones y valoraciones, que pueden parecer al lector controversiales y discutibles, de lo cual los autores están conscientes y lo muestran al calificar la obra de “libro bonzo (…que) se pega fuego a sí mismo” (13), invitan sin embargo a tomar parte, tal vez silenciosa, del debate.  
  Se trata de un libro que a sí mismo se presenta, tanto por cuanto las motivaciones de los autores como por su contenido y su composición. Al lector le será fácilmente observable la incidencia de las nuevas tecnologías en la estructuración, formal y eidética, de las argumentaciones.
La cuestión abordada podemos sintetizarla con palabras de los autores a como sigue: “La verdadera batalla de todos los tiempos ha sido, pues, entre el pensamiento y los cuerpos. Hasta hoy, ha triunfado aquel sobre éstos. El pensar separado, por fuera y encima de los cuerpos, es un invento de las religiones, refinado por la filosofía, la ciencia y la tecnología” (18). Reto actual es el paso o regreso del pensamiento a su propio asiento,  “de la episteme a la sabiduría; de la unión del mensaje al mensajero; del reintegro de la razón a los cuerpos” (83), en cuya dirección han avanzado filósofos y pensadores de la india, particularmente Osho, Jiddu Krishnamurti y U. G. Krishnamurti, decisivos en las reflexiones que Suarez y Quezada nos presentan, y a quienes integran en el que denominan Paradigma 82.
Durante la modernidad, este proceso atraviesa al menos tres etapas: la primera comprende el dominio del pensamiento eurocéntrico, desde Descartes hasta la época actual, en donde la fractura ontológica del ser humano que adquirió ciudadanía desde el pensamiento griego, persiste y profundiza.
Refiriéndose a ello, María Zambrano decía: “La filosofía, por su parte, no ha tomado tradicionalmente en consideración al cuerpo; sólo inevitablemente cuando se ha tratado de definir al hombre, entonces sí, ya no era posible eludir el hecho de que el hombre sea un ser corpóreo. Más aún esto no ha sido siempre así. Filosofías ha habido que no lo mencionaron siquiera, como si lo ´humano´ fuese una especie de razón descarnada”.
Durante esta época el pensamiento se comprende como solución. “Las premisas, fundamentos, procedimientos, fines y, en general, toda la lógica del conocimiento moderno –afirmas los autores–, reside en resolver problemas. Pensador que no resuelve problemas, pensador que no sirve. Pensamiento que empieza a dar más problemas de los que remedia, pensamiento que no sirve”. Y más adelante agregan: “Desde la linealidad de la ciencia newtoniana de la primera hora, no hemos podido desprendernos de la idea … que saber una cosa es la mitad de su solución y que la otra mitad, correrá a cargo de aplicar la ciencia pura a una técnica, o a una práctica que deberá ajustarse al canon causal” (62).
La segunda, etapa del descentramiento de eurocentrismo, con los decoloniales y el pensamiento queer, que pese a la crítica de la modernidad occidental, pese a haber situado el pensamiento como un problema, termina atrapada en la comprensión del pensamiento como solución;
La tercera, corresponde al grupo de pensadores hindúes con los que los autores se identifican, entre quienes “el pensamiento será señalado como problema” y no como solución, y “los pensadores, como separaciones del mismo fenómeno, serán el objeto” (39). De ahí una paradoja: la necesidad de reintegrar lo que hemos vivido en la ilusión de hallarse separado, y consecuentemente, “reintegrar lo que nunca ha estado separado” por ser términos inseparables de una misma realidad (45).
 “Hasta hoy dominó el ´pensar es desprenderse´ descartiano –concluyen los autores–. De lo que se trata de aquí en adelante es de ´desprenderse del pensar´”.
“Cuando el pensador reconozca que los demás piensan tanto como él, se reconciliará con la gente y desaparecerá”. (77)

Friday, April 12, 2013

El vulgarcito de siempre


EL NICA VULGARCITO DE SIEMPRE


Un nica o una nica vulgarcito/a varían su vocabulario.


1-Por decir: “No puedo asegurarle que va a ser posible”. 

El nica vulgarcito dice: ¡Que no entendés hijueputa, que no se puede!


2- Por decir: “No veo motivo para que usted se preocupe”.

El nica vulgarcito dice:
¡De toda mierda hacés un escándalo!
 

3- Por decir: “Yo no he estado participando de ese proyecto”.

 El nica vulgarcito dice:
¡Pero qué hijueputa tengo que ver yo con esa mierda!
 

4- Por decir: “Debemos mejorar nuestra comunicación interna”.

El nica vulgarcito dice:
¡Es que estos hijueputas no me dicen ni verga!  


5- Por decir: “Él no está familiarizado con el tema”.

El nica vulgarcito dice:
¡Este hijueputa no sabe ni qué mierda está hablando! 


6- Por decir: ”Disculpen. Si no entendieron los puntos, es que no me expliqué bien”.

El nica vulgarcito dice:
¡Ustedes sí que son unos grandes caballos!


7-     Por decir:”Finalmente a ella le reconocieron su capacidad y su competencia”.

El nica vulgarcito dice:
¡Claro, como se lo prestó al jefe...!


8-     Por decir: ”A pesar de los esfuerzos, los índices de productividad muestran una caída sensible”.

El nica vulgarcito dice:
¡Semejante turqueada y para ni verga hicimos esta mierda!


9-     Por decir: ”Creo que no vamos a alcanzar las metas deseadas”.
El nica vulgarcito dice:
¡Ahora nos van a mandar a todos a la verga!


10-Por decir: “Disculpe, si me hubiese consultado, yo podría haber alertado sobre la falla”.

El nica vulgarcito dice:
¡Yo sabía que esa mierda no iba a servir!


11-Por decir: ”Perdone, pero se nota que ésta no es su especialidad ni su área de experiencia, ¿verdad?.

El nica vulgarcito dice:
¡Mejor callate hijueputa. No ves que la estás cagando toda!


12-Por decir: ”El caballero dice que sí, que tiene esa experiencia”.

El nica vulgarcito dice:
¡Se las da de la mamacita de Tarzán el hijueputa.


13-Por decir: “Ella maneja información privilegiada”.

El nica vulgarcito dice:
¡Lógico...cómo no se iba a dar cuenta, si es la queridita del jefe!


14-Por decir: Esperamos que este cambio tenga éxito  

El nica vulgarcito dice:
¡Me corto un güevo, si esta mierda no sale bien!


15-Por decir: “Perdón señor, pero exigimos seriedad en las decisiones”.

El nica vulgarcito dice:
¡Y es que este hijueputa cree que estamos jugando!


16- Por decir: “Usted no estaba debidamente autorizado”.

El nica vulgarcito dice:
Y quien hijueputa le dio permiso?

Sunday, November 04, 2012

Trayectorias del cuerpo


TRAYECTORIAS DEL CUERPO

Adriana Guzmán



Siempre en el centro de la experiencia, en la construcción de toda cultura, el cuerpo ha sido punto constante de observación y reflexión, aunque la forma en la que se le ha interpretado, y por ende construido y vivido, ha variado tanto como las culturas que se han sucedido en el tiempo y el espacio. Para dar cabal cuenta de las trayectorias del cuerpo deben observarse tanto las conceptualizaciones del mismo –pues el cuerpo, por supuesto, es también lo que de él se ha dicho y se diga--, como la historia del propio cuerpo, construida en buena medida a partir de lo anterior. Desafortunadamente en estos momentos no hay tiempo para dar cuenta de lo segundo, la historia del cuerpo, aunque bien puede comprenderse a partir de los cambios en las conceptualizaciones y por lo tanto estudios del mismo, que es de lo que principalmente se hablará en estos momentos.

Es posible rastrear ciertos puntos clave que han sido centrales en la comprensión del cuerpo en un muy largo trecho de la historia del llamado occidente. Fraguado en un proceso de larga data, y quizá siempre motivado por lo inevitable de la experiencia de lo que, sin problematizar demasiado puede llamarse lo material e inmaterial, el interior y el exterior; la comprensión del cuerpo todavía dominante en la actualidad se inicia con el resquebrajamiento de la unidad del sujeto, una dicotomización dada ya sea en términos metafísicos (que va desde la Antigüedad con el platonismo, se robustece en el Medievo sobre todo a partir de la consolidación del cristianismo y se refina durante el
Renacimiento) o gnoseológicos (principalmente establecidos a partir del racionalismo cartesiano) que entiende al sujeto disociado en distintas entidades llamadas alma, espíritu, mente y cuerpo. Es a partir de esta fragmentación del sujeto que el estudio de sus distintas entidades, que también han sido comprendidas de distintas maneras, ha quedado a cargo de diferentes disciplinas:

• El estudio de los avatares del alma ha estado en manos principalmente de la religión, que para las sociedades llamadas occidentales ha sido básicamente la cristiana.

• Dentro de las humanidades, distintas disciplinas; especialmente la filosofía, la fenomenología, el psicoanálisis, la antropología y las artes, dentro de estas últimas, particularmente aquellas que trabajan directamente con el cuerpo como la danza, la plástica, el teatro y el cine, sin omitir la influencia de la literatura; se han centrado en el desarrollo de lo que compete a la mente y el espíritu.

• Y el cuerpo ha sido estudiado por las ciencias duras, principalmente la medicina y se ha convertido, literalmente, en objeto buscando en él sus estructuras, sistemas y las relaciones entre ambos.

Pero se ha llegado a un punto en el que resulta inviable comprender la complejidad del sujeto dividiéndolo en entidades y se ha procedido en la ruta inversa, es decir, se ha vuelto a observar al sujeto en unidad --holísticamente dirán algunos-- tratando de dar cuenta de qué manera los distintos tipos de experiencia repercuten en la unidad del sujeto, construyéndose entonces al cuerpo como objeto de estudio.
Algunos de los aspectos más relevantes que influyeron en este giro de ruta iniciado en el siglo XIX, son los siguientes:

1) La crisis total de la sociedad cuya cúspide se encuentra en la modernidad en la cual la política ha pasado de un debate de posturas ideológicas, políticas, socioeconómicas, a un debate por la supervivencia misma del individuo, la especie y el planeta; por supuesto, también en medio de riñas ideológicas, políticas y socioeconómicas.

2) La secularización de la sociedad, proceso en el cual el rechazo y la restricción al deseo ya no constituye un tema central dentro de una cultura predominantemente religiosa enjaezada en la sobrevivencia de la familia y de la propiedad. La secularización del cuerpo vuelve en todo más eficaz y fluida la mercantilización y el comercialismo.

3) Las modificaciones en la medicina moderna que elevan a una significación peculiar la cuestión de la corporificación. Además, tiene lugar el desarrollo de la medicina alternativa que ha propiciado una problematización sobre la relación entre el cuerpo/sujeto y el dolor, el envejecimiento y la supervivencia.

4) Los discursos de género que han sometido a examen crítico la noción de que biología es igual a destino.

5) La presencia de otras culturas que tienen distintas e incluso antagónicas visiones sobre el cuerpo y el sujeto.

6) Nuevas conceptualizaciones del cuerpo que modifican incluso la inmediatez de la experiencia, de manera privilegiada en dos ámbitos:

a) el arte, desde la búsqueda por representar con exactitud la anatomía y la gestualidad iniciada en el Renacimiento, pasando por el cuerpo-objeto moderno, lugar de la transgresión, hasta el cuerpo-objeto posmoderno del body art.

 b) El incremento cada vez mayor del consumismo y la publicidad moderna organizados básicamente alrededor del cuerpo: su reproducción, su representación y sus procesos. El cuerpo es convertido en mercancía y pasa a ser el medio primordial para la manufactura y distribución de bienes.

Tomando en cuenta lo anterior, puede trazarse la ruta de las disciplinas que desde la comprensión del sujeto como unidad, han construido al cuerpo como objeto de estudio. En términos generales las premisas y autores que sentaron las bases y modificaron las visiones e investigaciones sobre cuerpo son:

Dentro de la psicología y el psicoanálisis las propuestas determinantes para la construcción del cuerpo como objeto de estudio han sido de:

Freud: Principalmente sus planteamientos con respecto a que el yo es en la medida en que está encarnado; que las alteraciones psíquico emotivas repercuten en el funcionamiento del cuerpo y viceversa y la comprensión de que en el hombre hay una dualidad fundamental de pulsiones opuestas que se ponen en juego a partir de la energía libidinal del cuerpo.

Wallon: quien desarrolla su teoría a partir de la comprensión de la existencia de la consciencia del propio cuerpo.

Reich: que construye la teoría orgásmica del cuerpo.

Marcuse: quien postula la reivindicación de la presencia de Eros a propósito de la importancia dada por Freud a la pulsión de muerte.

Lacan: quien establece que los registros de constitución del sujeto –real, imaginario y simbólico— se anclan en el cuerpo.

La construcción de teorías como la de la Gestalt, el método Feldenkrais, la eutonia entre otras.

A partir de lo anterior, lo estudios señeros que ya han partido de la concepción del cuerpo como objeto de estudio son los siguientes:

Paul Schilder (1994) y Michel Bernard (1994): quienes elaboran el concepto de esquema corporal entendido como el mapa tridimensional que cada quien construye de la vivencia de la estructura anatomofisiológica en movimiento.

Francoise Dolto (1986): quien elabora el concepto de imagen corporal que es la
propiopercepción, percepción y exteropercepción del cuerpo propio en vinculación con la percepción del cuerpo de los otros que se encuentra anclada en el esquema corporal.

Piera Aulagnier (y Luis Hornstein, 1994): quien desarrolla una psicología del cuerpo fenomenológico

Aida Aisenson (1981): que elabora la psicología del cuerpo vivido.

Alexander Lowen (2001): quien desarrolla la lógica de la dinámica física que construye al cuerpo y que es reconocible a partir de la postura corporal.

Psicología-Medicina: Estudios sobre psicomaticidad de Groddeck, Parcheminey,
Seguin, Halliday.

Pedagogía: Jean Piaget: quien se centra en la adquisición de conocimiento en los niños y elabora la teoría del organismo cognoscente.

Filosofía:

Fenomenología: Gabriel Marcel (apud Gallagher, 1968): quien establece la comprensión del cuerpo vivido.
Maurice Merleau-Ponty (2000): quien desarrolla la noción de cuerpo sentiente o cuerpo como percepción.
Jean-Paul Sartre (1972): quien establece las tres dimensiones ontológicas de la corporeidad: el cuerpo en sí, que retoma al cuerpo vivido de Marcel; el cuerpo para sí, que retoma el cuerpo sentiente de Merleau-Ponty, cuerpo percibido que también depende de la percepción que el otro tenga de uno; y el cuerpo existente para sí que se construye a partir de la comprensión de que se existe en la medida en que se existe para otro que me interpreta.

Dentro del arte, rápidamente pueden mencionarse a:

Antonin Artaud: y su propuesta del Living Theatre y teatro de la crueldad.
Eugenio Barba, Grotowski y Stanislavski: y su compleja elaboración teórica y práctica de la creación de personajes.
Barrault y Marcel Marceau: quienes llevaron a cabo una auténtica renovación de la mímica yendo más allá de los cánones clásicos de la pantomima.
Maurice Béjart, Isadora Duncan y Martha Graham: quienes guiados por la liberación de la expresión corporal rompieron con las restricciones del ballet y construyeron la danza moderna y la contemporánea
Stelarc, Gina Pane, Orlan: quienes realizan una combinación de artes plásticas con artes escénicas, se postulan como performanceros asumiendo al cuerpo como campo de batalla y lugar de las inscripciones haciendo del propio cuerpo y sus sustancias – la sangre principalmente-- la materia prima de creación de sus obras.
Sade, Maso, Miller, Klossowski, Le Clézio: quienes se concentraron en la exaltación del erotismo, comprendido de distintas maneras, desde la literatura.

Sociología-Antropología

Marcel Jousse (1974): quien observa la importancia de la mimesis gestual como formade aprehensión de sí y del mundo primaria y fundamental.
Marcel Mauss (1936): quien observa la importancia de las técnicas corporales construidas culturalmente.
André Leroi-Gourhan (1971, 1988 y 1989): quien desarrolla una compleja comprensión de la gestualidad así como reconstrucción de códigos gestuales.
Bryan Turner (1989): quien trabaja la comprensión y construcción del cuerpo como objeto de estudio.
Mary Douglas (1973), Alfredo López Austin (1996), Jacques Gallinier (1990) entre otros: que investigan el cuerpo simbólico y los simbolismos del cuerpo.

Con un lugar privilegiado, Lévi-Strauss: quien postula la unidad entre ser y pensamiento, percepción e intelección, estructuras y actualizaciones de las mismas y, por lo tanto, establece que la dicotomía entre naturaleza y cultura es únicamente de orden metodológico.

Semiótica

Dentro de esta disciplina existen dos grandes propuestas centradas en el estudio del cuerpo: la de Greimas y la de Fontanille.
Greimas (Greimas, Algirdas J. Y Jacques Fontanille, 1994) retoma la idea de cuerpo sentiente, cuerpo como percepción de Merleau- Ponty a partir de lo cual busca los fundamentos sensibles de la semiosis bajo el principio de la protensividad fórica, es decir, que todo acto consciente tiene una vertiente protensiva que remite fundamentalmente a la sensación y a la percepción. Bajo esta lógica señala que en la captación del mundo, captación de cualidades sensibles, tanto la intelección como la percepción están presentes.

Por su parte, Jacques Fontanille (2000) retoma el principio de protensividad fórica a partir de lo cual construye su propuesta que entiende al cuerpo soma y sema, es decir el cuerpo como cuerpo propio (SI) que puede pensarse como contenido y continente y el cuerpo carne (YO) que se entiende como materialidad y volumen.

También debe mencionarse la propuesta de Jean-Claude Coquet que si bien se centra en la semiótica literaria es también una teoría semiótica del sujeto realizado a partir de la teoría de la enunciación de Benveniste combinada con la propuesta de cuerpo sentiente de Merleau-Ponty.

Las temáticas que principalmente se han desarrollado desde la semiótica tomando como eje central al cuerpo, algunas de las cuales son desarrolladas a partir de las de Greimas o Fontanille, son la estética (Parret, Eco, Marrone), tanto independientemente como en vinculación con lo visual, que a su vez da cuenta tanto de las artes plásticas como de la publicidad (Jean-Marie Floch, Paolo Fabri, Michele Coquet); el teatro (Fontanille) y la moda (Barthes).

Cabe señalar que a partir de las investigaciones de semiótica del cuerpo, las posiciones del significado (“cualidad mental”) y el significante (“cualidad sensible”) se han modificado ya que se entiende que es el cuerpo el lugar de la semiosis.

Con bases asentadas por dichas escuelas y autores, aparecen investigaciones que entrelazan propuestas:

Norbert Elias (1985, 1994) [Historia y antropología] observa el recorrido histórico y la construcción de actitudes cotidianas en torno al cuerpo y experiencias contundentes como la muerte.
Michel Foucault (1966, 1992, 1999, 2000) [Filosofía, historia y antropología]: usos y abusos del cuerpo y del poder ejercido mediante, contra y sobre él; la conformación de la corporeidad y de la sexualidad.
Mark Johnson (1991) [Ciencias cognitivas]: la importancia de las estructuras corpóreas en la actividad mental.
Peter Brown (1993) [Historia y antropología]: la influencia del cuerpo en la construcción de una religión y sus doctrinas.
Richard Sennet (1997) [Historia, arquitectura y filosofía]: la influencia del cuerpo y su comprensión en los usos urbanos y el desarrollo de la arquitectura.
Georges Vigarello (1991) [Historia y antropología]: distintos tratamientos dados al cuerpo a partir de patrones estéticos y cómo el cuerpo se altera a partir de éstos.
Philippe Ariès y Georges Duby (directores, 2003) [Historia y antropología]: distintas formas en las que el cuerpo se ha experimentado en la vida privada a lo largo de la historia de occidente.
Michel Feher (compilador, 1992) y Alain Corbin, Jean-Jacques Courtine y Georges
Vigarello (directores, 2006), [Historia, filosofía y antropología] el cuerpo desde la ética, la estética, las artes escénicas, la escatología y las representaciones plásticas.
Shigeisha Kuriyama (2005) [Medicina, historia y antropología]: las distintas visiones del cuerpo y por ende de la medicina en oriente y occidente.
Georges Bataille (1997, 2005) [Filosofía, estética y antropología]: el cuerpo y el ambiguo y misterioso ámbito de lo erótico.
Jean-Luc Nancy (2000) [Filosofía] el cuerpo como texto ex – crito.
Michel Onfray (2000) [Filosofía] trabaja una novedosa propuesta sobre filosofía y psicología de las pasiones y la presencia del cuerpo en ellas.
Victor Turner (1983) [Dramaturgia y antropología]: antropología de la experiencia en la cual el cuerpo y las significaciones dadas al mismo son fundamentales en la construcción de toda cultura.
David Le Breton (1995, 2002, 2007) [Antropología] y sus propedéuticos estudios sobre la condición del cuerpo en la actualidad.
Francisco Varela (1992) [Ciencias cognitivas) el cuerpo en la construcción de la experiencia humana.

Y los mencionados trabajos de Greimas y Fontanille (1994) y de Fontanille (2000) sobre la construcción de su propuesta de soma y sema.

Los anteriores trabajos son aquellos que han resultado fundamentales en los actuales estudios sobre cuerpo; la mayoría por la trascendencia de sus planteamientos aunque hay algunos que han sido conocidos por su difusión, lo que no necesariamente indica una extrema calidad; sin embargo, son los autores a los que normalmente se acude.

Recientemente y cada vez con mayor presencia, los estudios sobre cuerpo se han multiplicado, aunque no precisamente en México, de tal suerte que ahora hay diversas investigaciones ya sea sobre el propio cuerpo o bien en vinculación con otras temáticas como sexualidad, erotismo, artes plásticas, gestualidad, cosmovisiones, imaginarios, experiencias de éxtasis, posthumanismo, performance, violencia, género, cine, danza, por mencionar algunos.

 Conclusión

A manera de conclusión general de este recorrido puede señalarse que a partir de las propuestas anteriores es posible establecer las siguientes premisas fundamentales que aparecen en la mayoría de los estudios actuales sobre cuerpo:

• El cuerpo es la posibilidad de existencia del ser y el lugar de la experiencia.
• El cuerpo es una construcción.
• El cuerpo es una entidad única en la que el sujeto cognoscente y el objeto conocido se funden: el cuerpo se piensa a sí mismo.
• El cuerpo propio se construye siempre e inevitablemente en correspondencia con el cuerpo de los otros.
• El cuerpo –el propio y el otro— jamás pueden dejar de estar presentes en la experiencia, en la construcción del propio cuerpo, del cuerpo de los demás y del mundo.
• Todo estudio del cuerpo debe tomar en cuenta, necesaria e inequívocamente, las distintas formas en las que se da la experiencia del mismo; como quiera que se le llamen de acuerdo a la elaboración de cada propuesta teórica: de lo material y de lo inmaterial; del interior –lo de adentro, la propiopercepción, la senestesia— y lo exterior  –lo de afuera, la percepción de sí en su exterior y la percepción del exterior que llega hacia sí, la forma en lo exterior determina la propiopercepción y cómo ésta aprehende lo exterior--; o entendidos como contenido y continente.
• En todo proceso de reflexión –significado, comprensión y razón— las estructuras corpóreas son fundamentales por lo que no puede continuarse con la disociación entre mente, alma, espíritu y cuerpo.
• Si bien no existe sujeto sin cuerpo, ni cuerpo sin sujeto, debe considerase la especificidad del cuerpo como objeto de estudio dado que tiene particularidades que no pueden ser abordadas si se le toma como sinónimo de persona: no es lo mismo hablar de la experiencia del sujeto que de la experiencia del cuerpo del sujeto.
• No es posible comprender al cuerpo sin tener en cuenta al sujeto, la experiencia y la cultura, lo cual es otra manera de decir que la red de significaciones producidas y puestas por el sujeto en sí, en el cuerpo y en el mundo, forman parte de la construcción de todos los cuerpos. En este sentido, todo estudio sobre el cuerpo es una semiótica del cuerpo.



Bibliografía:

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CUCUSI (Cuerpo, Cultura y Significación)
Escuela Nacional de
Antropología e Historia de México
ariatnamun@hotmail.com