ULITEO LA PAGINA DE "NADIE" (ULISES) Y DE "TODOS" (PROTEO)

Thursday, June 04, 2009

El papel de los blogs electrónicos

EL PAPEL DE LOS BLOGS ELECTRONICOS


Por Freddy Quezada y Emila Persola

Introducción

Si nos hubiesen exigido seudónimos para presentar estas notas, le sugerí a mi coautor que eligiésemos el de Papá Gepetto para mí, y el de Pinoccio pare él. Para mí porque soy un anciano en medio de tantos jóvenes "blogueros" y supongo que de Pinoccio para Emila, dentro de la tradición de ese niño electrónico de Spielberg en "Inteligencia Artificial" que vive soñando con encontrar su identidad y reconocerse "real".

Hablaré por mí, esperando que Pinoccio incorpore su propia experiencia de cuya veracidad nos enteraremos, si no le crece la nariz.

Desde que colgué mi web site (por cortesía de Geocities) formalmente desde septiembre de 1997 (a propósito ya está cerrando cuentas), siempre me pregunté por el retorno de las reacciones de los lectores que, para la época, las venía obteniendo a cuenta gotas a través de e-mails. Me pregunté por el mecanismo y, ya tarde empecé a descubrirlo.


INTERACTIVIDAD

La llegada de los blogs (por cortesía de Blogger) me brindó la oportunidad de contar con el recurso sin mayores complicaciones, porque ya venía como parte del paquete con las demás facilidades de fotos, videos, animaciones gifs, widgets y gadgets de todo tipo que traía la oferta. Trasladé todo mi equipaje. Y empecé a experimentar por cuenta propia y con la ayuda de amigos para presentar un look más audiovisual y animado. Me estaba rindiendo, yo, un viejo heredero del mundo de Gutenberg (donde la lectura en sí misma es virtuosa y la imagen superficial), al mundo de Mac Luhan (donde la imagen es virtuosa en sí misma y la lectura aburrida). Por supuesto que el papel de los intelectuales (algo que me viene obsesionando desde hace rato) cambia de un mundo a otro, perdiendo peso en el audiovisual, donde se le interpela ya sólo como experto y se le encadena a la imagen; mientras en el primero, son ellos quienes se auxilian de ilustraciones audiovisuales que las supeditan a sus explicaciones. Han pasado de ser los tiranos en el mundo del emisor, a ser cortesanos, y muchas veces mendigos, en el mundo de las audiencias. De cualquier modo, comprendo la importancia de los receptores y su derecho a reaccionar dijeran lo que dijeran a favor o en contra de uno.

Los blogs tienen retorno a través de las pestañas interactivas, de la mensajería instantánea, de su colocación en comunidades virtuales (como hifi, facebook, etc) y estas características los hacen superiores a las viejas páginas web. Poder reaccionar hacia el emisor ha sido siempre el viejo sueño de los teóricos de la recepción y reactuar a su vez con el replicante, no sólo un placer, sino también un ejercicio mental en el uso de los archivos (que ordenan, definen y jerarquizan identidades, diferencias y subjetividades en función de la episteme del archivador), su poder de registro y elasticidad. Primer virtud clara que miré.

HIBRIDEZ FECUNDA


Las misiones y los formatos de los medios de comunicación clásicos se combinan en los blogs de un modo fascinante. Educar, informar y entretener, junto a los formatos audiovisuales y escriturarios, obtienen su máxima potencia en las comunidades virtuales y en los blogs con los recursos que facilita para conjugarlos todos en una especie de amalgama alucinante. Que uno lleve el acento o no, depende en mucho de los usuarios. Por ejemplo, hay blogs académicos, otros que parecen más bien diarios de quinceañeras, así como surrealistas o informativos, hay muchos mordisqueados, otros abandonados a la mitad de su hechura, unos más, travestidos con la elección de otro diseño, tomado del menú de enlatados que ofrecen las firmas, etc. Los blogs se parecen mucho a sus dueños, como ciertos perros que vemos con sus amos en las calles y que pareciesen sus espejos. La fecundidad de la hibridez, una especie de contrasentido, porque no puede ser reproducible la esterilidad, se refiere a una suerte de juego creativo con las combinaciones donde, si asumimos que el otro o la otra lo hace igual, con los mismos recursos y el mismo gigantesco archivo, concluiremos en la paradoja que todos somos una sola persona, bajo la ilusión que bailamos con otros/as, hasta que nos despertamos y acabamos el juego de la diferencia, como Brahman, en la tradición hindú. Este atributo de los blogs es el lugar más creativo y el nido donde se pueden incubar monstruos y bellezas. Esta expresión me recuerda ese aforismo que dice que todas las artes han generado bellezas, sólo el arte de gobernar ha creado monstruos. Ahora podemos decir que los blogs pueden crear a los dos, sin desgarramientos ni dualismos excluyentes.

Ensayando con los recursos técnicos de los blogs (que reúne en su seno todas las propiedades de la radio, la prensa escrita y la televisión en un sólo lugar), sobre la marcha me enteré de la increíble potencialidad de romper formatos, normas y reglas (respetadas “afuera”) y combinarlas a discreción, voluntad e interés del emisor que dispara desde los blogs. Por ejemplo, la clásica discusión entre la alta cultura, la popular (Vargas Llosa acaba de enterarse que la gente leía más a Corín Tellado que a él) y la de masas (un profesor a mi lado en este justo momento, me pregunta si el jazz clásico de Parker, Basie, Fitzgerald, Ellington y Amstrong que escucho, no es la música de “El Pájaro Loco”, “Bosko” y ”Buddy”, viejos dibujos animados ), se puede mezclar de manera surrealista y creadora en los blogs. Ya lo están haciendo de todos modos algunos pioneros con el infoentretenimiento, el eduentretenimiento, la eduinformación. O las típicas misiones de los medios (educar, entretener e informar) que se pueden retorcer y conjugar a capricho. Segundo mérito que creo que vale la pena considerar.

EMPODERAMIENTO


Los medios clásicos son sin retorno. Los surveys y raitings son los que marcan y regulan las opiniones del receptor, cuyos resultados hacen tomar decisiones a los emisores. Dentro del medio tradicional mismo, tal vez la réplica se observe en el uso del teléfono, en la radio y la televisión en los programas en vivo, o en el buzón de los lectores en las secciones de los diarios. Este tipo de interacción controlable desde el emisor en el mejor de los casos (ellos deciden quienes salen al aire o qué quejas de lectores pueden ser publicadas), sólo llega a la participación, pero jamás al control y al empoderamiento que pueden efectuar los blogs individuales, en redes entre sí o anidados en la comunidades virtuales. La situación ya se parece a lo que propuso Ken Wilber sobre las cadenas holónicas, donde los tramos superiores son más complejos, no en virtud de ninguna diferencia ni cualidad, sino de agregar más complejidades en jerarquías anidadas, como les llama. Algo así, como decir que nuestros sistemas biológicos están constituidos por órganos que, a su vez, son agregaciones de células y estas de moléculas que, a su vez, lo son de átomos, a su vez de partículas subatómicas, etc. Cada eslabón es una complejidad dentro de otra mayor. No se puede ignorar sin embargo el uso de los filtros y la restricción a las reacciones de los replicantes anónimos, pero su uso puede hacer caer las reacciones. En los diarios hemos visto esto.

Por último, la dificultad, pero también la impaciencia de ver publicados mis trabajos en los medios tradicionales, en particular en la sección literaria o de opinión de los diarios de gran tiraje, me llevó a creer en el alcance que tenían los blogs anidados ya en las comunidades virtuales que venían ganando popularidad en las redes, como Facebook y otras. El impacto grande de estos circuitos me hizo creer en cierto poder y rivalidad menor con los grandes medios (quienes ya usan también estos mecanismos para ganar más audiencias) y las redes en que pueden generar opinión, anularla o proponer otras. Tercera ventaja de la que puede uno servirse.


ADVERTENCIA:LA EXTERIORIDAD DE LAS REDES ELECTRONICAS


Contradictoriamente todo lo que he dicho hasta aquí, no es para señalar lo fascinante de los blogs, que sí lo son, sino lo peligroso. Los blogs son el brazo hasta hoy más elástico y versátil, destronable mañana de seguro por otro más complejo, de ese monstruoso archivo que es la INTERNET en su conjunto y de esa memoria impresionante que son sus motores de búsquedas. Las preguntas son las siguientes: ¿Las nuevas batallas serán por el control de los archivos? ¿vale la pena mantener la exterioridad del hecho, del dato, de la información, de la imagen, del suceso, en una palabra? ¿Vale la pena proteger el suceso de su captura por los archivos, para usarlas como arma de las nuevas tribus del silencio, contra ellos? ¿Se pueden separar la memoria de los cuerpos? Si ya tenemos un aparato que recuerde por nosotros, qué hacemos con nuestros cuerpos mientras tanto? En Matrix, los cuerpos estaban atados a una cama, todavía nosotros lo estamos a una silla o, si tenemos una black berry, podemos movernos de un lado a otro. ¿Disfrutar de cuerpos solos, será la nueva misión, parecida a esa consigna goliárdica de mis tiempos estudiantiles: A gozar a gozar que el mundo se va a acabar?

Thursday, May 28, 2009

Pictórica de Canifrú

LAS PINTURAS DE VICTOR CANIFRU


Para consultas e inquietudes de las pinturas a la vista, pueden contactar al e-mail victorcanifru@hotmail.com

Aquí una muestra de originales del artista.


Wednesday, May 27, 2009

Ud. concluya

LAS VICTIMAS DE AYER SON LOS VERDUGOS DEL MAÑANA

Presento este tambor de fotografias que una alumna del profesor Carlos Schulmaister de Argentina le hizo llegar y que él, a su vez, me hizo llegar a mí.

LAS FOTOS EN BLANCO Y NEGRO SON DE NAZIS CONTRA JUDIOS, LAS DE COLOR SON DE ISRAELIES CONTRA PALESTINOS

Thursday, May 21, 2009

A propósito del bautismo epistémico racial

BAUTISMO EPISTEMICO
Por Freddy Quezada

Nombrar ha sido desde siempre un exclusivo acto de poder. Adán es el paradigma de este acto performativo que, al bautizar, condiciona y en cierto modo, produce al bautizado. Pero nombrar no es un puro acto práctico y jerarquizador, sino también un profundo acto de hacerle saber al desgraciado, su lugar en el mundo y las reglas del bautista a las que debe atenerse. Si yo he sido nombrado como "tercer mundo", "negro", "indio", "mestizo", por ejemplo, he de obedecer las normas que me definen. Ay !!! de mí si oso romperlas.

LORENZO ROMEO

Lorenzo Romeo, un "ateperetado" amigo mío, de origen italiano, hiperactivo profesor de Sociología de la UCA, al que recuerdo siempre tocándose los bolsillos traseros de su pantalón, como si hubiese perdido sus llaves y girando alrededor de sí mismo, parecido a la "gallinita ciega" cuando le retiran a uno las vendas, como si hubiese olvidado algo y no supiese dónde dirigirse, ha escrito últimamente sobre la racialización de las relaciones sociales en Nicaragua y, en general, entre los países y los actores sociales. El último de los artículos que escribió sobre estos asuntos lo llamó "El endorracismo y la racialización de los pobres", donde le formulé los comentarios que figuran aquí. Sólo leyendo primero el texto de mi amigo Renzo, se pueden comprender algunas de mis reacciones Celebro este tipo de exploraciones de un tema muy profundo.

Te felicito Renzo. Para empezar está muy bien. Pero, cuatro cosas:

a) la racialización no sólo es entre pobres, económica o política, y no sólo entre países y culturas, sino más profundo aún, en el pensamiento, epistémica. Vivimos en la paradoja de Calibán porque condenamos a Próspero a través de sus propios valores y lo que hacemos al criticarlo es continuarlo, porque nada enseña mejor el eurocentrismo que "criticar" y preparar así su continuidad por medio de rupturas. La modernidad, ha sido dicho por ellos mismos, es la tradición de las rupturas. Ejemplo? el anticolonialismo de Franz Fanon contra los colonialistas, aún con el apoyo de Sartre, no hizo más que fortalecer aún más el eurocentrismo epistémico y sus conceptos de soberanía, libertad, justicia, igualdad, nacionalismo.

b) el asunto ha sido extensamente tratado por lo decoloniales que regresan al viejo Quijano para demostrar la modernidad colonialidad que nos impuso la península ibérica y a Dussel, ese nuevo Bartolomé de Las Casas con sus defensa de los otros "indios", "negros" y "mujeres", para hablar de un pensamiento que no le deba nada a los europeso en el terreno del pensamiento, por muy Marx, Gramsci, Foucault o Bourdieu que se llamen.

c) pero los chicos "deco' s ", caen en la paradoja del rey (les ordeno desobedecerme) porque quieren repetir el viaje europeo, sólo que el Platón de ellos se llama Guamán Poma de Ayala (mestizo peruano letrado) y su Aristóteles, Ottobha Cugoano (esclavo liberto culto). Creen que hay algo "fuera" de la globalización que lo necesitan puro para su plataforma liberadora epistémica. Y, por supuesto, ser ellos la vanguardia del nuevo mundo prometido.

d) Lo que yo creo es que hay un pensamiento de fronteras (como el de Gloria Anzaldúa, Norma Alarcón, Emma Pérez y Chelo Sandoval) en todos lados, sin pedirle permiso a nadie ni esperar que alguien lo señale. Son estrategias de subalternos y dominantes que se trenzan en duelos, rivalidades, simulacros y bailes, donde lo que importa es quien triunfa (provisionalmente) y quien, en su derrota, sobrevive de mil modos.

Libro de Rafael Rattia "Cioran y la Historia"

LIBRO DE RAFAEL RATTIA SOBRE CIORAN
Y SU INTERPRETACION DE LA HISTORIA

Por Freddy Quezada

RAFAEL RATTIA
Presentación:

Les invito a leer la obra de
l escritor venezolano, Rafael Rattia"La concepción de la Historia en Emil Cioran" . Rattia es de los pocos latinoamericanos que han dedicado energías a la obra completa de Emil Cioran que, por cierto, para los interesados, pueden encontrar todas sus obras en castellano en Libros Gratis con sólo poner el apellido "Cioran" en el recuadro.

La obra de Rafael Rattia me llegó por la gentileza de un amigo común, Carlos Schulmaister, quien me recomendó con Rafael para brindar algunas apreciaciones a su obra. Aquí el mensaje mío y la respuesta de Rafale Rattia. Disfruten.

Escribe Freddy Quezada:


"Estimado Rafael: leí su obra, hasta ahora que me dejó respirar un poco la academia con sus exámenes y todas esas obligaciones de estos grandes campamentos militares. A Usted sí lo había visto en otros ensayos sobre Cioran. Lo recordé por su nacionalidad venezolana. Mire, no sé qué decirle sobre lo escrito por Usted. Me parece excelente, pero me llaman la atención tres cosas que usualmente se pasan por alto de parte de todo admirador o no de Cioran.

a) su papel de Rumano (no como nacionalidad, sino como europeo de segunda humillado por Francia y los paises canónicos de ese continente. Los centroamericanos vivimos algo parecido con los sudamericanos y en parte con México). Esas estrategias que él mismo vio en otros emigrados europeos en Francia (sus propios conncionales como Eliade, Ionescu y otros) son muy interesantes desde un punto de vista de subalternidad entre culturas hermanas (la rumana en Cioran, es algo así como estar entre la griega y la judía, pero no "exterior", como esta última).

b) su "budismo a medias" como él mismo se autodefinió una vez, se le mira con mucha ligereza y casi con simpatía inofensiva, pero es lo más explosivo que tiene. Todavía como escéptico guarda algo de bilis "activa"; como nihilista es peor todavía, pero es como budista inconcluso de donde le llega mucha de su fecundidad de "no acción" (wu wei).

c) su relación con Latinoamérica pasa por su admiración por la decadencia de España. Pero elije al menos latinoamericano de todos ellos como al "delicado" Borges y echa a perder una buena entrada a nuestro continente, derribando los eurocentrismos de criollos y mestizos envidiosos de la cultura europea que él odiaba tanto.


Me parece que a Cioran hay que explotarle muchas puntas. Susan Sonntag, le hizo una critica desgraciada que no le permitió a los gringos conocerlo mejor y Octavio Paza le hizo unos elogios inútiles, que nos impidió aprovecharlo fecundamente. Ya ve, cómo lo traicionó miserablemente Savater con sus lecciones y moralina de profesor de pueblo.


Bueno, amigo Rafael, perdone mis atrevimientos y, en verdad, siendo usted el especialista y yo el aficionado, es Usted quien tiene que ilustrarme a mi. Soy, pues, todo oídos. Saludos cordiales. Freddy Quezada
".

Responde Rafael Rattia:

"Mi buen amigo Freddy:

Gracias, qué digo Freddy, ¡muchísimas gracias! por haberte tomado esos minutos para responder tan gentilmente y en especial con esos detalles tan pertinentes que son tus apostillas críticas a mi "ensayito" sobre Cioran. Una vez, por allá por los comienzos del presente siglo le dí a leer al mexicano Adolfo Castañón dicha tesina y su impresión fue que me dejé "comer por Cioran". Ahora que lo pienso mejor; tanto Castañón como tú, perdona que te tutee, tienen razón, mi casi idolátrica relación de rendida admiración de Cioran me impidieron elaborar un texto más serio y con un rigor académico...

Ya no me interesa sentarme a escribir una tal cosa sistemática y rimbombantemente exhaustiva. Vengo de regreso de un sinfín de cosas querido Freddy. Por ejemplo, hermano, sufrí un terrible cáncer en el maxilar superior izquierdo y aun padezco de una secuela que me desalienta para entregarme con fervor titánico a una minuciosa empresa tan babilónica como estudiar las aristas filobudistas en la visión del mundo en Cioran, por ejemplo. Sí me gustaría que alguien, aquí o allá en su país se motivara a escribir un enjundioso texto que abordara esas zonas del pensamiento cioranesco.

Está demás decirle que me reconforta tanto sus líneas y a la vez me enorgullecen de un modo muy singular.

Voy a seguir pendiente de tu Blog y de las reflexiones que en él cuelgas.

Por lo pronto, admirado amigo, quiero enviarte un abrazo con mi mejor sentimiento de respeto y estima intelectual.

Otra vez, gracias, toda mi gratitud.

Vale hermano,

Rafael Rattia

Wednesday, April 22, 2009

Las redes que somos

LAS REDES QUE SOMOS

HOLOGRAMAS

Por Freddy Quezada

Cada sociedad es el reflejo de sus inventos más dominantes. Hubo una época en que todos, al menos los europeos y las capas letradas de sus ex - colonias, se consideraban átomos; hubo otra, en que se miraban como gigantescas piezas de un reloj perfecto; una más en que, como en alegre conga, se encontraban desfilando hacia el desarrollo evolutivo y, todavía hace poco, nos creíamos envueltos en una espiral donde todos estábamos repartidos en un melodrama como villanos (tesis), héroes (antítesis) y progreso revolucionario (síntesis). Ahora pareciera vernos como redes, como hologramas.



Pero no creo que sea suficiente hacerlo desde las descripciones extensas y superficiales de Manuel Castell (2001), o de los comunicólogos en serie que nos aburren con sus lugares comunes, citando a los viejos clásicos de la disciplina o las dos o tres citas célebres, localizadas en Wikipedia, de Marshall Mc Luhan, sino desde dos autores, donde uno nada tiene que ver con la otra, pero donde ambos nos presentan dimensiones más profundas.

¿Cuáles serían, por ejemplo, las consecuencias de sabernos, como las computadoras conectadas a una red, sobre la muerte de una de ellas, si todo el contenido está en las demás? Pueden desaparecer todas las computadoras conectadas del mundo, pero basta que sólo una de ellas sobreviva para reproducirse con todo el archivo de las demás. Una está en todas ellas y todas las demás, en una.

Como se sabe, las redes son efecto y causa a la vez de la globalización. Y todo el sistema socioeconómico y epistémico es como una red nerviosa, otra de las comparaciones al uso, que puede ser examinada, al menos de dos maneras básicas, sin perjuicio de otras que se le sumen.

Las sociedades son ahora presentadas como “conectadas” y “desconectadas”. Y no hay que verlas como si la virtud estuviera del lado de unas y los vicios del lado de otras, sino más bien, como nuevos nombres de gladiadores con las ventajas del atraso de estas, y el alto precio del adelanto de aquellas.

Para efectos de presentación pedagógica, y a riesgo de presentarme como destructor de las complejidades del pensamiento de ambos, los dividiremos con las iniciales de sus apellidos: Modelo B. y Modelo K.

Modelo B de Judith Butler: unidad dual vs. diferencias múltiples

Judith Butler, dice en su libro “Cuerpos que importan” que el heterosexualcentrismo, como sistema, impone a los cuerpos un seriado performativo, defendido incluso por las feministas más radicales, que nos obliga a repartirnos en solamente dos: sexos-géneros. El sistema disciplina (Foucault) y luego controla (Deleuze), a estos cuerpos. Aquellos cuerpos que caen fuera de este binarismo sistémico, son considerados abyectos, es decir, aquellos cuerpos que desafían al heterocentrismo, a través de su diferencia tales como las parodias (los travestis) o estallidos de variedad (los múltiples géneros que pueden crearse), lo desestabilizan, amenazan con romperlo y llaman a darle importancia a los cuerpos del seriado dentro del discurso del sistema.

Los cuerpos son autónomos y tienen sus motivaciones propias. Han nacido, parece decirnos la Butler, repitiendo a Sade, para gozar.

Los cuerpos no son derivaciones ni creaciones del lenguaje, pero tampoco están fuera de él. "… el lenguaje y la materialidad nunca son completamente idénticos ni completamente diferentes" (Butler, 2002: 111). Butler cuando se refiere a la diferencia, exige reconocerla en su estatuto legal, pero sin esencia, móvil y posicional, como el “esencialismo estratégico” del que habla Spivak, a quien cita con reverencia, destruyendo la diferencia jerarquizada y la sustancialista. La diferencia destruye la homogeneidad dual del sistema. Los cuerpos “fuera” del sistema binario son los que llaman a la ruptura. Es como creer que una minoría significativa de computadoras tiene archivos propios y que su destrucción supone un empobrecimiento universal por estar fuera del sistema. En Matrix, los cuerpos conectados están rígidos y sufren estertores cuando están muriendo en el mundo virtual. Lo cierto es lo contrario. El temblor lo sufre el archivo universal cuando los cuerpos se llevan a la tumba (o por medio del silencio no las entregan) sus experiencias.

Google por ejemplo, ya ofrece espacio, a través de su servicio “docs” para almacenar discos duros virtuales. Es decir, ya están creadas las condiciones para almacenar toda la información de las computadoras conectadas del mundo. Los cuerpos están libres de almacenar memorias que depositan en el archivo electrónico universal y se entregan al presente por medio de la invención de placeres.

Una computadora al igual que un ser humano, puede ser destruida, anulada, descartada, pero “sabe” que son cuerpos de silicón reciclables. Su materialidad no es el contenido que le da sentido. Salen rápidamente del circuito tecnológico como las frutas maduras, los árboles viejos, las presas, sabiendo que serán sustituidas por otras y, “sabiendo”, que éstas las justifican y mejorarán el archivo universal. El “afuera” de Google es la realidad, su objetivo de caza. La exterioridad de Google, lo que no tiene archivado todavía, es el equivalente, en el pensamiento de la Butler, a los cuerpos abyectos, que es también extensible a las etnias y grupos minoritarios que se saben subversivos. El sistema puede ser desestabilizado por medio de los simulacros y la diferencia máxima, tal parece ser el mensaje central desprendible de la idea de la Butler.

Modelo K Jiddu Krishnamurti: diferencias múltiples vs. unidad sin opuestos

Uno es el producto de la sociedad que ha creado, nos dice pasmosamente Krishnamurti, sabio de origen indio. Uno no es realmente un individuo. Uno es el resto de la humanidad. Cuando uno ríe, llora, sufre o goza, lo hace como todos los demás y, cuando uno muere, los demás siguen repitiendo lo mismo. “…nuestra conciencia no es de ustedes o mía, es de todos los seres humanos” (Krishnamurti, 1999: 73). Tal premisa nos invita a creer, siguiendo el ejemplo señalado de las redes, que cada computadora en efecto no es individual y que todo está en cada una de ellas en que, a su vez, está el todo. En verdad una computadora no muere, por que es la condición reciclable de las siguientes que integran el sistema.

Es decir, no hay cuerpos separados. La diferencia es que el sistema guarda archivos y no es eso lo importante. La esclavitu postcolonial de hoy consiste no sólo en endeudarnos, como dicen algunos autores, sino en entregar información y agradecer, encima, que se nos la reciba. Pero es el doble de gratitud la que creemos deber, cuando al accerder a ella suponemos no entregar nada, cuando ya lo hacemos, por el sólo hecho de ingresar al sistema.

La conciencia de las redes es su memoria, tal como están diseñadas, pero en verdad lo que importa es la relación hologramática entre todas y cada una y no su contenido. La conciencia de las redes no es el archivo, sino la relación que guardan las partes y el todo. El contenido no está en ninguna en particular y está en todas en general. No está por encima ni por fuera, ni por dentro, ni antes, sino entre ellas.

Lo que compartimos son los hechos presentes, sin opuestos, como el pasado o el futuro. Las cosas son como son, no como debieran ser, ni fueron. Lo inarchivable, la realidad, el presente, es lo compartible.

Krishnamurti, al revés de la Butler, cree que la premisa de partir del pensamiento es equivocada, porque el pensamiento crea la diferencia (inventándose opuestos, como deber ser, que no existen) y es el responsable de dividirnos por medio del tiempo y la memoria. No hay cuerpos separados, lo que nos hace creer eso, es el pensamiento. “…el cuerpo nunca dice `Yo soy´, el cuerpo nunca dice ´yo soy algo especial´… El cuerpo jamás es consciente de que está separado de alguna otra persona. Es el pensamiento el que dice que yo soy diferente. Es importante ver cómo el pensamiento divide.” (íbid: 194).

Visto, pues, ambos modelos, hay que señalar que los dos se inscriben en campos y niveles distintos. El primero, en las diferencias subversivas y el otro, en la unidad sin opuestos. Bien podría, el de la Butler, ser comprendido dentro del krishnamurtiano, a condición de que se comprenda que las diferencias son un juego ilusorio del pensamiento, la fuente real de los problemas y no su solución. O, al revés, si concedemos que todo paradigma puede explicar desde sí mismo a otro: creer que la idea de una unidad sin opuesto, desestabiliza todo dualismo y puede ser considerada una distinción más en el racimo de diferencias abyectas. O, por último, imaginarlos uno dentro de otro, como los holones de Ken Wilber (1999); al butleriano como un “meme” verde que ocupa la diferencia en términos de una herramienta heurística y, al otro, como un “meme” amarillo que subsume e integra al anterior, en una espiral más compleja.

Ya fuimos, pues, átomos, relojes, flechas, espirales y ahora computadoras conectadas. Y, en cada momento, las preguntas necias de siempre: de dónde rayos venimos, quiénes puta somos y a dónde mierda vamos.

Ver comentarios sobre este artículo en el Blog ciudadano del END

Bibliografía

Butler, J (2002) Cuerpos que importan. Sobre los límites materiales y discursivos del `sexo’. Edit. Paidós. Bs. As.

Castell, M (2001) La Era de la Información. En III Vols. Ed. Siglo XXI. México.

Krishnamurti, J (1999) La mente que no mide. Edit. Errepar. Bs. As.

Wilber, K (1999) Una Teoría de Todo. Edit. Kairós. Barcelona.

Monday, March 23, 2009

El Regreso del Mestizaje

EL REGRESO DEL MESTIZAJE



Por Freddy Quezada

1. Es posible ver, paradójicamente, desde las teorías del poder que, con Platón, entre los europeos, nace la idea que la teoría no puede ser afectada por la geografía, la historia y las pasiones que pertenecen al mundo real, contingente y cambiante. Desde él y sus sucesores, los intelectuales, la teoría siempre las ha escondido en su seno desde la cual descargan sus juicios revestidos de eternidad. Nada los afecta, ni los cambios, ni los avatares, ni la presencia de extraños, ni otras geografías, ni otras historias con las que establecen (si son potencias) relaciones de centro/periferia; de hegemonía frente a subalternos.

2. Los conceptos y sus rivales (otros como ellos), están hechos para ejercer el dominio de los intelectuales como cortesanos o adversarios del poder. Sus “otros” ocultos, que los sostienen y justifican, son los semiletrados y desilustrados. Su campo es la eternidad y, sucedáneos de los dioses, su oficio, compartible con teólogos y artistas, es crear mundos y lenguajes, sobre la base de odiar, huir y calumniar al presente para proponer otro tiempo nuevo, arriba o adelante; o regresar al viejo, atrás; o a un espacio alternativo, abajo y adentro.

3. Una de las consecuencias de las dos premisas anteriores es la idea que, al parecer, según Walter Mignolo, es de Carl Pletsch, pero que yo encontré en Homi Bhabha, fecunda para lo que quiero decir, y es que los antiguos tres mundos contaban con una asimetría epistémica donde el primero se reservaba la creación de ciencia y conocimiento; el desaparecido “segundo mundo”, la ideología científica y el tercero, condenado a producir sólo cultura. Entre todos se estableció una especie de normas dentro de los cuales, cada mundo producía, por su naturaleza interna, lo suyo y brindaba la explicación del progreso de unos y el atraso de otros. No se debía, por ejemplo, llamar ciencia a la herbolaria indígena, ni filosofía a la sabiduría “oriental”. La misma distinción que el primer mundo guardaba hacia “afuera”, sigue guardándola hacia dentro y hacia abajo de sí mismo, cuando diferencia “alta cultura”, de cultura popular y de masas. Dentro del Tercer Mundo, estas últimas divisiones darán lugar al despotismo de pequeñas élites ilustradas contra amplia capas desilustradas.

4. La idea que el Tercer Mundo, más específicamente Latinoamérica (área que me resisto a admitir pero, vaya, concedamos por hoy) no produce ciencia aunque sí cultura, me parece que llega de una obediencia con los hegemónicos que nos lo dicen. Si desconocemos la idea de Pletsch (y su seguidor Mignolo) que, por el hecho que lo digan los emisores, los receptores lo obedecen automáticamente, y abrazamos la otra, más fecunda de Homi Bhabha, que su encuentro produce un “más allá” que lo arroja la propia complejidad de la unión en que desaparece el dualismo colonizador/colonizado (sin que desaparezca la relación de poder), encontramos el conocimiento y la ciencia de América Latina en su cultura.

5. Cuando un órgano no existe para ejercer una función, otro termina por efectuarla. Dentro de la cultura latinoamericana, fijada por los eurocentristas, y por mucho de los latinoamericanos mismos, estuvo siempre nuestra filosofía y nuestra ciencia. La prueba son el Darío de “Lo Fatal” y el Cortés de “Ventana”, así como el Borges de “El jardín de los senderos…”o el Paz de “El Laberinto de la Soledad” y muchos más. Nadie tiene, debe, ni puede exigir autonomía de esos reinos en el seno de un producto que no es ni una cosa ni la otra, sino algo “más allá” y “más acá”. No se trata del mestizaje romántico que va de Rodó hasta Vasconcelos; de Darío hasta PAC; o desde Zea hasta los latinoamericanistas en Europa y EEUU.

6. La búsqueda de nuestra identidad es exclusivamente mestiza. De hecho, Fornet Betancourt (otro hombre blanco defendiendo aborígenes y afros) lo llama con justicia "mestizocentrismo". Los criollo, afros y originarios no tienen esos problemas. Lo peor es que mestizos y mulatos la han encontrado en el seno de los imperios. Bolívar jura en Roma, lo mismo que Martí en New York. Los independentistas iberoamericanos defienden constituciones francesas, los emancipados, esquemas de gobierno como el estadounidense, los revolucionarios desgarrados entre Moscú y Pekín, del mismo modo que casi todos nuestros artistas descubren su identidad en París, Madrid, Berlín y Londres, como hoy los inmigrantes letrados descubren la suya en EEUU. La identidad del mestizo no sólo es buscarla, como dicen algunos de ellos, sino encontrarla en las metrópolis, como les gusta recordarlo con orgullo a quienes triunfan. Y debido a lo cual son considerados, eso sí, sólo en el reglón del arte, iguales a los euronorteamericanos, incluso hasta maestros de ellos, como suelen decir los Cioran, Kundera, Sontag y otros, de los Borges, Fuentes y Paz, latinoamericanos.

7. Todo el asunto nos devuelve, y al menos yo se lo debo a Bhabha, al mestizaje y a sus frutos derivados, el tomismo, el barroco, el melodrama, el sincretismo y ahora la hibridez, todo digerido a medias y semisepultado. Hay que terminar de abrir las tumbas. Tanto que huimos del mestizaje y henos aquí de vuelta.

8. Uno de los problemas del mestizaje, sentido más en México, Centroamérica y El Caribe que en la Sudamérica blanca, nos ha llevado a la idea incómoda, ya descrita por Bhabha en términos lacanianos, y que los latinoamericanistas más insistentes en ella, no logran ver por el dualismo español/indio o esclavista/afroamericano, que el mestizo al imitarlo “asusta al colonizador”, pero también a este le hechiza saberse el original y ver su grandeza en los ojos del colonizado. Esa combinación de deseo y miedo (como se ve, en nada debido a una mezcla sabia y equilibrada de lo mejor de dos o tres mundos), también la sufre el colonizado. Al copiar, está casi seguro de ser rechazado (como la sabe bien la intelectualidad latinoamericana) pero también sueña con ser reconocido como igual por sus antiguos amos, a quienes constantemente cita, aunque sea para refutarlos. Quizás esto explique esa actitud basculante de mestizos y mulatos, y por extensión de la clase media blanca subalterna que, cuando se sienten ofendidos por los euronorteamericanos corren a refugiarse a unas tradiciones “afros” y “aborígenes” desfiguradas por las mezclas, y que presentan como “puras” y, cuando el sistema los asciende, se avergüenzan de ellas.

9. Llegamos al punto: si la combinación de deseo y miedo, está en ambos lados ¿qué queda? Un baile de fuerzas puras, destructoras y creadoras, consigo mismo, como la danza de Shiva. Pero Bhabha y los postcoloniales, en contra de las tradiciones hinduistas de donde proceden ellos mismos, no llegan a decirlo: todo es una ilusión!!!

10. Los descoloniales, a los que hay que reconocerles aproximaciones al asunto, tienen sin embargo, a mi juicio, tres problemas: a) creen en la pureza (en virtud del derecho a la diferencia) de pueblos originarios (creyentes de religiones que no son suyas, como el Poma de Ayala que mira Mignolo) y de afrodescendientes (hablantes de la lengua de sus amos) como el Cugoano que también mira Mignolo). Aquellos se ven envueltos en sincretismos religiosos altamente jerarquizados y estos encuentran, como decía Wittgenstein, los límites de su mundo en su lenguaje; b) creo que al descubrir el modelo de “pensamiento de fronteras” de las pensadoras chicanas Gloria Anzaldúa, Norma Alarcón y Emma Pérez (discípulas de Bhabha), totalmente opuesto al modelo de pureza anterior, no lo aplican a Latinoamérica y, a los mestizos por ello, los entregan sin resistencias a blancos y criollos. El esquema sólo lo aplican a los inmigrantes dentro de EEUU; c) creo que los descoloniales vuelven a dividir el mundo en colonizadores/colonizados, para beneficiar a un esquema emancipador a donde regresa todo escepticismo derrotado.

11. Y, sin embargo, si el punto b) lo aplicamos al punto a), haciéndolo extensivo a todo Latinoamérica y, mantenemos el escepticismo dentro del punto c), todo el esquema cambia. Tendremos entonces tres relaciones (no importa si “nuevas” u “otras”) de poder: a) todos en Latinoamérica somos mestizos pero al modo chicano/bhabhiano, contra otros mestizos que ejercen sus dominios desde “purezas” que nos las hacen creer por medio de distintos dispositivos de poder; b) por puras razones de poder, el esquema que se nos ofrece encaja dentro del dualismo hegemonía/subalternidad o resistencia, pero él también es víctima de la hibridación y de ser central (creación de intelectuales) pasa a ser uno más dentro del arco (¿ilusorio?) de fuerzas que bailan en todos los sentidos, en el campo de fuerzas; c) como todos pertenecemos al baile, siempre nos tocará divertirnos. Aquel que sepa ver la ilusión de todo esto, será el próximo de nuestros sabios.

12) El super mestizaje, postmulataje o mestizajes "otros", se distingue del mestizaje clásico en varias cosas: a) ser postmestizo, no es ninguna virtud, ni bondad, ni garantía de llegar a ningún lado. No hay en ello deseos de liberar a una de las partes que lo componen. Es su modo de desconocer y al mismo tiempo de cohabitar con la diferencia. Es la unidad básica de un poder universal que lo constituye, lo refleja y lo crea y que tiene la capacidad de devolver todo para reimpulsarse; b) el super mestizaje no está compuesto de un dualismo, o triángulo si incluimos a los afrodescendientes, armónico, sino de un conjunto de capas en forma de palimpsesto, cuyo orden le llega del dominio de una de ellas sobre las demás; c) la capa dominante ejerce su hegemonía por la vía de la seducción y del menor esfuerzo audiovisual; d) la identidad y/o la alteridad ya no constituyen problemas para el postmestizo.Son al mismo tiempo una cosa y la otra y, de ser una búsqueda angustiosa, ha pasado a ser un fundamento; e) el eje de toda la acción de los supermestizos son estrategias subalternas o de dominados que son muy creativas frente a unos hegemónicos tan flexibles, mestizos y creadores como ellos.

Thursday, March 05, 2009

Tres reglas de oro del periodismo

ALGUNAS REGLAS DEL PERIODISMO

Por Freddy Quezada

Es un hecho: hay una repolarización en los medios de comunicación en Nicaragua. Estos son los momentos en que las universidades deben aprovechar para presentar salidas sensatas e incluyentes y colaborar en disminuir las tensiones. Y no es situándonos ridículamente en medio, como amables componedores, donde nos acribillarán moros y cristianos; ni por encima, como jueces infalibles, donde nos apedrearán todos; ni como tercer alternativa, que enmascarará la preferencia por uno de los bandos; ni como testigos de la repolarización; sino como bailarines en medio de la batalla, tensos, bien entrenados y sorprendentes. Aquí presentamos tres reglas del periodismo en general y del escrito en particular. No son las clásicas recomendaciones gramaticales y éticas que ya son lugares comunes. Se trata de reglas epistémicas, donde la verdad no es la resultante de una sumatoria de verdades relativas, ni una sinergia más allá de su suma, sino un sencillo efecto de poder.

1. Dudar de todas las fuentes. Este es un principio que no debe alarmar a nadie. Es el mismo de Descartes, Hume, Marx y de cualquier disciplina moderna que comprenda metodología de la investigación en su seno. Omnia dubitandum. Si yo fuera más radical la ampliaría a “desconfiar de todas la fuentes”. Aunque tal atrevimiento nos lleva directo a la pregunta autorreferente que disolvería en sí misma la pregunta librada a su propio peso: ¿si debo desconfiar de todos los puntos de vista, puedo desconfiar del mío? Esta regla la llamaremos duda epistémica, para diferenciarla de la duda metódica descartiana, la escéptica de Hume y la revolucionaria de Marx.

2. Incluir el máximo número de puntos de vista. Deben incluirse no sólo puntos de vistas cualesquiera sino, en especial, los opositores al dominante y al de uno mismo. No hay que buscar ningún punto medio, ni ningún equilibrio precario que, por efecto de la complejidad social, podría terminar en los lugares más inimaginables, como demostró Illya Prigogyne. Entre mayor sea el número de visiones, mejor será la calidad de la información. Debemos saber, sin embargo que, en los medios es casi imposible hacerlo, por el tiempo en que se deben publicar los puntos de vista. Incluir el mayor número puede retrasar la salida de un periódico, romper el tiempo televisivo destinado a un programa, consumir por una de las secciones todo el espacio radial de las demás, o en fin, desactualizar un tema. Y aquí no sólo tiene que ver el hecho de ganar en profundidad lo que perdemos en cobertura, o viceversa, sino el poder de imponer agendas de los dueños de los medios si son privados, o la línea política del partido gobernante, si son públicos. Esta regla la llamaremos, con todo, la democrática.

3. Luchar contra nuestro propio punto de vista. Esta es la regla más dolorosa que, sin embargo, cuenta con cierta belleza trágica, dado que la mayor parte de los periodistas la pierde, al sucumbir ante el poder de los agentes privados o públicos a los que sirve. Casi siempre, no obstante, se desarrollan juegos estratégicos entre subalternos y hegemónicos; entre periodistas, dueños de medios y políticos, donde todos se engañan, simulan, retroceden, traicionan, se hacen los héroes individuales, dicen sacrificarse redentoramente por los demás, se hacen los ofendidos, lloran, amenazan, adulan, se arrepienten, redoblan su agresividad, obedecen, sonríen, calumnian en voz baja, se callan, etc. Todo esto tiene que ver de modo directo con la objetividad, un principio exportado desde las ciencias naturales a las ciencias sociales. La objetividad, sin embargo, no existe. Los fenómenos sociales no se pueden explicar, sólo comprender. Lo que hay en las sociedades son intersubjertividades que se imponen unas a otras, según el poder del que nos narra las historias. De todas las reglas, quizás esta sea la más importante, porque en derrotar nuestro punto de vista -- incluso desde un “punto cero” de observación, como si no existiera un sitio (dónde) y una biografía (quién) desde el que lo hacemos --, estará nuestro triunfo. El Tao decía que no hay dominio más grande que el de vencerse a uno mismo y ni mayor éxito que vencer sin combatir.

Así, pues, las tres reglas se reducen a obrar con unos fundamentos de desconfianza epistémicos; a incluir el mayor número de sectores y a batallar contra nuestras propias certezas. A dudar, a incluir y a luchar contra uno mismo.

Tuesday, February 10, 2009

Escuelas "post" del Sur

ESCUELAS "POST" DEL SUR

Por Freddy Quezada

Presento estas notas sintéticas sobre las escuelas con más futuro en América Latina en los próximos lustros: los subalternistas, los postcoloniales y los descoloniales. Tendrán un impacto de profundidad en los estudios de comunicación y cultura que desde hace rato se vienen conjugando en los llamados Estudios Culturales y cuyos estudios más originales no son reconocidos por los mismos latinoamericanistas que dicen defenderlos.


Todas las corrientes “post”, por ser descendientes y tributarias del postmodernismo europeo, pero aclimatadas en el “sur”, son enemigas en grados diferente del eurocentrismo, cuya historia -- como dice Walter Mignolo -- gira alrededor de 8 lenguas imperiales, dos muertas (griego y latín) y seis vivas (tres renacentistas: italiano, castellano y portugués y tres ilustradas: alemán, francés e inglés) y cuya historia siempre viaja de Grecia a Francia y Alemania; y de Roma a Inglaterra y EEUU).

Tal eurocentrismo ve en América Latina y otros continentes, un área de “carencias” (herencia de criollos y mestizos castigados por haber nacido aquí) como dicen los postcoloniales, donde siempre nos hace falta algo, un “algo” (cultura, cristianismo, civilización, modernización, desarrollo, democracia, globalización y conexión) que sólo “ellos” tienen, estableciéndose una diferencia colonial epistémica, como bien dicen los descoloniales.

Los estudios sobre estos fenómenos, para el caso de América Latina, todavía no cuentan con el espesor debido. Ya traté de hablar de sus semejanzas y distinciones entre postcoloniales y descoloniales. La gran diferencia entre los tres, si sumamos a los subalternistas, es que estos y los descoloniales, se mueven en el terreno de las luchas sociales y, los postcoloniales, en los bordes entre esas luchas y la filosofía del lenguaje. Quizás a ello se deba que el primero y el tercero, no rompan la acción y los llamados liberadores que encierra todo proyecto emancipador y que, los postcoloniales, jueguen con ese lenguaje abstruso y juzguen las liberaciones de los oprimidos como estrategias textuales de intelectuales. Aquí trato de resumir sus características de más relieve, en menos palabras aún.

1. Los subalternistas anclan sus aspiraciones prometeicas en el número y las estrategias múltiples de los vencidos. En América latina, se les ha visto formar grupos, sobre todo en EEUU, a partir de la influencia que ejerció la escuela india de los Subaltern Studies, en especial la rama gramsciana que encabezó Guha y Chaterjee y, ahora, Aijaz Ahmad y Arif Dirlik. Están claros que hay que liberar a alguien, a los que ellos creen que han sufrido más que el resto del mundo. Se le pueden sumar, en la empresa, fragmentos y diferencias, sin importar tamaños y calidad, siempre y cuando sea contra el imperialismo o el Imperio, como lo hacen las nuevas corrientes (como la de Negri y Hardt), en lo que llaman multitudes o multitudes queers. Por la lógica de su esquema, lleno de acción liberadora, su campo son las luchas sociales y su especialidad las estrategias para desestabilizar al hegemónico. Son los que mejor han estudiado los paradigmas de la comunicación vinculados al poder y a la cultura, y en ello se han dado la mano con los viejos estudiosos del tema en el área como J. M Barbero, N. García Canclini y R. Ortiz.

2. A los postcoloniales no les interesa el número, ni la verdad, ni el sentido emancipatorio de los actores, sino el efecto de poder que producen los imaginarios de los colonizadores sobre los colonizados. También no caen en la trampa del dualismo colonizador/colonizado que hace morder de nuevo el horizonte de los eurocéntricos, que no rompen los subalternistas, tanto de la India como latinoamericanos, y descoloniales. Los postcoloniales hablan más bien de “terceros espacios”, de inbetween, de hibrideces, de como si, de mímicas. Desconocen el papel de intelectuales, expertos y salvadores. Su campo es una intersección fronteriza (como la llamó Bhabha) entre estrategias textuales y sociales, siendo sobre esta última, escépticos de horizontes prometeicos. Ellos, como el Ángel Exterminador, sólo ven la montaña de destrucción que los colonizadores han levantado frente a sus ojos, mezclándose todo, porque están de espaldas a un futuro que nadie puede ver.

3. Los decoloniales, antiguamente llamados por ellos mismos “postoccidentales” (especie de copia de los postcoloniales), volvieron a separar el esquema colonizador/colonizado que habían cerrado los postcoloniales. En cierto modo se separaron por un lado de los subalternistas, al rechazar a autores eurocéntricos (como Althusser, Gramsci, Foucault) pero volvieron a ellos (esta vez desde el campo epistémico) al mantener la separación, que ya habían efectuado los anticolonialistas clásicos (como Fanon y Cesaire), de colonizador/colonizado, recayendo en la emancipación de la que buscaban escapar. En la operación es inevitable, para que funcione el esquema en términos políticos, que se elijan actores cargados (por lo común minoritarios) de virtudes transmitidas por un sentido redentor de su sufrimiento. Contradictoriamente, emplean el pensamiento de frontera, aplicado por autoras “chicanas” de inspiración bahbiana, reconociendo las impurezas que, por otro lado, no están dispuestos a admitir cuando hablan de originarios y afroamericanos. La asimetría los hace desconocer a los “mestizos” dentro de los países latinoamericanos y a exagerar las purezas, en las que basan una inocencia a redimir epistémicamente, de grupos minoritarios. Muchas veces hacen hablar a los espacios (como si tuviera vida propia) por encima de los grupos que los componen. En esto le llevan ventaja los subalternistas, tanto indios como latinoamericanos que, sin dejar de reconocer el espacio, brindan más seriedad, sin admitir, por otro lado, su carácter de juego, a las estrategias de los subalternos. Como están en la fase publicitaria de su proyecto decolonizador, están abiertos a explorar nuevos campos y en ello la comunicación, espera su turno.


Contra cuatro polemistas

NO SE TRATA DE DISCURSOS, SINO DE CONTROLES

Por Freddy Quezada
(Contra cuatro polemistas)

Molotera”, es un viejo juego infantil donde los niños, primero lenta e individual y después colectiva y desordenadamente, se lanzaban encima unos de otros hasta terminar haciendo una pirámide humana, sufriendo el primero el peso de todos y gozando, el último, que los sabía debajo de él.

Ver la polémica que inició Andrés Pérez Baltodano (APB) contra Jorge Eduardo Arellano (JEA), me abrió los recuerdos sobre tal pasatiempo y ahora me encuentro en la alegría de no haber sido el primero y la incertidumbre de preguntarme si seré el último.

Al principio de la polémica, creí que era una rivalidad, no entre dos intelectuales nicaragüenses, sino entre dos disciplinas rencorosas y envidiosas entre sí: la historia y la sociología; el cronos y el logos europeos. Pensé que Andrés Pérez llevaba razón contra Jorge Eduardo, quizás por la misma profesión que compartimos y además, que no se dejó provocar por Carlos Midence, ya que esa polémica cae fuera de los cánones eurocentrados; que se preparaba a conciencia para responder con apoyo bibliográfico de primera mano y actualizado. O bien, decidió ignorar a Midence y centrarse sólo en un antagonista. Vaya uno a saber las estrategias de un polemista en marcha.

A uno de ellos, que pidió mi opinión, pues los conozco a todos, le dije que sólo intervendría si alguien más se integraba. Mientras, giraba en mi cabeza la idea de quién sería la última pieza que faltaba del rompecabezas para decidirme, cuando en eso, escribió Fernando Bárcenas, el marxista irredento que llegó a la fiesta de Andrés Pérez. Y es hasta ese momento, que me animé a decir lo que pienso. Mi punto de vista sobre este asunto, procuraré simplificarlo para ganarme el agradecimiento de los que lo ven confuso:


ANDRÉS PÉREZ BALTODANO: Es un seguidor de Max Weber que se rige por normas y consensos perfectos y abstractos, como un metro con el que se anda por el mundo, para ver si nuestras sociedades postcoloniales, al ser medidas por él, se ajustan o no a la norma euro-norteamericana. Es una promesa desde arriba: normas universales.


JORGE EDUARDO ARELLANO: Es un conservador que, con el mismo metro que usa su adversario, busca la perfección del primus inter pares, sólo que en el pasado y en cadáveres concretos, como el de Vicente Cuadra. Es una promesa hacia atrás: modelos del pasado.



CARLOS MIDENCE: Es un decolonial, que cree en las virtudes de la diferencia y que sólo por ser “otras” se asignan a sí mismas el derecho de redimir a los demás en función de la cantidad de sufrimiento infligido por los colonizadores. Es una promesa al de al lado: modelos etnográficos.



FERNANDO BÁRCENAS: Es un marxista que promete el aburrido cielo que todos esperan en un futuro proletario que, al parecer, sólo él conoce y cada cierto tiempo corre a la página de opinión de END para traernos noticias de ese reino. Es una promesa hacia adelante: modelo proletario.


FREDDY QUEZADA: Es un anarquista al que no le interesa lo que separa a todos los polemistas entre sí (véase un buen resumen de Castro Jo para los interesados). Le da lo mismo que terminen matándose a pañuelazos con bibliografías ajenas o terminen desnudos haciendo el “trencito” en las playas de Cancún, indiferente si desean o no convertirlo en círculo, para igualar placeres. Le interesa lo que les une a todos: unas normas, una nostalgia, un discurso alternativo y unos actores prometeicos. Desea continuar lo que ya hicieron en su momento para regularse entre ellos en sus pequeños círculos, los conservadores con el sistema primus inter pares; contra sus propios iguales dentro de los estados burgueses, Montesquieu, separando los poderes; los anarquistas, protegiéndose con medidas sencillas de sus propios dirigentes en la Comuna de París en 1870; y los iroqueses, con procedimientos que plagiaron incluso los fundadores de los EEUU para su propia constitución, desconfiando de sus jefes.

No se trata de promesas, distinguidos polemistas, sino de garantías; no de tipos de discursos, amigos, sino de sistemas de controles; no de creer, carajo, sino de asegurarse el culo; no de utopías, jodido, sino de sistemas de defensa; no de contratos entre las partes, sino de penalizaciones a los dirigentes que nos traicionen; no se trata de esperanzas, sino de desconfianzas sanas; no de sueños, sino de precauciones. Ninguna promesa: sólo controles.

Saturday, December 13, 2008

Hagan sus apuestas, señores

HAGAN SUS APUESTAS, SEÑORES
Por Freddy Quezada


La política es, sobre todo, un juego; también puede verse como un arte. El ajedrez une ambas pasiones. Siempre he experimentado la sensación que la norma y el cálculo, el deber y el ser, juegan eternamente en el tablero de la democracia. Como si a un lado estuviera Montesquieu, moviendo una pieza, y del otro, Maquiavelo estudiando la siguiente jugada. Quien la vea de otro modo, la convierte en ética, religión, ciencia y sistema.

Para quienes no la miran como un juego, están las páginas de opinión de los periódicos físicos o electrónicos, los programas televisivos y radiales, si lo que desean es descargar sus lamentos, quejas, furias, descontentos, maldiciones, pronósticos y especulaciones o bien, celebrar sus victorias y aturdir de explicaciones a los adversarios que reclaman derechos violados. A favor o en contra de llorones de clase media o de bárbaros populistas; de la hipocresía sensiblera mestiza o de la violencia de los tonton macoutes, es como nos la pasamos cuando la situación política de Nicaragua, nos ofrece sus espectáculos más rudos. Pero se puede ver de otra manera.

En Nicaragua, las cosas se pueden ver también como un juego político, donde alguien que ganó un día, al siguiente se convierte en perdedor; o, simultáneamente, ganan en un lado y pierden en otro; o, más fascinante aún, reconocemos que dentro de todo Maquiavelo hay un Montesquieu y viceversa. El ejemplo más vivo es la censura del INC a Sergio Ramírez (de quien se están aprovechando los jóvenes artistas para descanonizarlo) y quien, al parecer, saldrá ganando más prestigio con la operación, lo que debiera agradecérselo al gobierno, sobre el verdadero censurado por todos los actores: Carlos Martínez Rivas.

Los espectadores de cualquier deporte no son objetivos para nada, al contrario, son los más fanáticos del mundo cuando han optado ya por un equipo, pero muchas veces cuando una gran cantidad de ellos no tienen un equipo favorito, prefieren al débil por el puro placer de gozar de un juego equilibrado, donde las reglas se respeten, los árbitros sean realmente imparciales y justos y se imponga el más hábil e inteligente. Es disfrutar del juego por el juego mismo. Pero no hay que confundir nuestros deseos con la realidad, aunque aquellos muchas veces crean a esta, quien, a su vez, los destruye.

En tres pisos, podemos observar la relación de fuerzas reales, sin entrar en escándalos éticos tomistas (del bien común traicionado) o en móviles ocultos (totalitarismos o imperialismos al acecho) que dejamos para historiadores y biógrafos, para ciudadanos ingenuos y calculadores de segunda. Veamos los pisos, en el tablero.

Por abajo: desde el 9 de noviembre el FSLN, es el dueño de las calles. Nadie, hasta el momento, les mete las manos. Bueno o malo, noble o perverso (eso se lo dejamos a las monjitas, a los curas, a los notables y a los analistas), lo cierto es que la oposición y buena parte de la población civil, está atemorizada. Es un hecho, por abajo el FSLN gana: 1 a 0.

Por arriba: El FSLN ha sido derrotado hasta el momento en la arena internacional. Desde que en la OEA sus funcionarios no cabildearon y resultaron con una derrota diplomática tan fuerte, no obtuvo apoyos significativos, ni siquiera en algunos de los países tenidos como aliados (Bolivia, Ecuador), el FSLN perdió puntos. Y sigue perdiéndolo en otros terrenos; el retiro de la ayuda de buena parte de países europeos, amenazas de suspensión de la CRM, DR CAFTA, etc., por parte de los EEUU, quien sigue maquinando en este piso. Otro hecho, por arriba el FSLN pierde: 0 a 1.

Por dentro: El FSLN está paralizado. Al menos en el seno de la Asamblea legislativa, donde no cuenta con el voto 47, para aprobar agendas y préstamos de su parte o anular las elecciones, de la parte contraria. No sabemos el desenlace. Hecho número tres, por dentro hay empate: 0 a 0.

Cada piso es fluido, pues cada uno de ellos cuenta con una resistencia que puede remontar el marcador.

La oposición por abajo (que ya cuenta por su lado con el apoyo de los medios de comunicación de mayor cobertura, ONG´s, notables, muchos intelectuales, apoyo de la Iglesia Católica, el COSEP y algunas embajadas de Europa y EEUU) puja por romper el temor y la apatía para ganar la calle con tímidos sectores medios y llamar a referendos.

Por arriba, el FSLN busca ponerse a cubierto en tratativas regionales como el Grupo de Río, ALBA, la presidencia de organismos centroamericanos y maniobra a nivel internacional con Rusia, para disminuir la ofensiva contra él, mientras espera la nueva actitud de Barack Obama.

Por dentro, el FSLN (que ya cuenta con tres poderes del Estado, en sus manos), busca el favor explícito del ejército y la policía, clave para especular en términos de fuerza, ante las resistencias de los adversarios, en cualquiera de los niveles.

Es una lástima que, para ilustrar la narración de este juego, ya no podamos contar con la colaboración de Enrique Armas, quien se decidió por un equipo, ni con la de Edgard Tijerino, quien ha decido callar sus locuciones políticas, por temor a verse perjudicado, actitud tan contraria a Víctor Jara quien, con las manos cortadas ante su verdugo, que le pedía cantar, le gritó: “a ver compañeros, démosle gusto al señor”. .. y a la señora.